Vivir sola tiene muchas ventajas pero tiene una clara desventaja: cocinar para uno es la mierda. En los supermercados se olvidan de que algunas personas compran comida para ellas solas y se empeñan en meter tropecientos filetes por bandeja, obligándonos a tener los congeladores hasta arriba de «sobras», o lo que nosotros llamamos «cosas que me voy a comer en un futuro, pero vamos, seguro», que al final acabas tirando. Por eso hoy os voy a contar uno de mis truquis para aprovechar la comida fresca (es decir, para evitar que acabe olvidada en el fondo del congelador). El truqui es bien sencillo, consiste, ni más ni menos, que en comer lo mismo varios días, ¡pero! sin que lo parezca. Es decir, que tú te bajas hoy al súper, te compras una bandejita de filetes de pechuga de pollo, te vienen seis filetes de pollo, lo cual quiere decir que, más o menos, tendrás para tres días, y, efectivamente, vas a comer pollo tres días seguidos, ¡pero! no te va a dar esa sensación.

Aquí os traigo tres recetas que llevan pollo para que puedas aprovechar esa bandejita de pechugas pero sin recurrir al aburrimiento de comer filetes de pollo a la plancha tres días seguidos. Y, como siempre, son recetas supersanas que tanto tu cuerpo como tu mente sabrán disfrutar.

WRAP DE POLLO CON AGUACATE

Saqué esta receta de aquí y la verdad es que me ha encantado, estoy segura de que repetiré. Eso sí, las cantidades de esa receta no nos sirven para una sola persona. Para mí sola he usado:

– Dos filetes de pechuga pequeñitos, o uno grandote

– Medio aguacate

– Media bolita pequeña de mozzarella (en los supermercados tienen bolitas de mozzarella de varios tamaños, así que hay que comprar la más pequeña, aunque por precio nos salga peor, pero la mozzarella se estropea enseguida y si coges algo más grande te tocará tirarla)

– Un cuarto de cebolla

– Un poquito de cilantro, sal y pimienta negra

– Una tortilla mexicana para el wrap

Después, el procedimiento a seguir es exactamente igual que el que dice esa receta: primero pones la cebolla en la sartén, luego echas el pollo cortadito y salpimentado, lo dejas hacer a fuego lento, cortas la mozzarella, el aguacate y el cilantro, lo mezclas todo, lo envuelves en forma de wrap, lo pasas por la sartén ¡y ya tienes comida! Yo lo acompañé con una ensalada de rúcula.

Otro truqui: ¿Pasas de comprar tortillas mexicanas porque también acabas tirándolas? Cómelo como una ensalada templada mezclándolo también con la rúcula.

POLLO AL CURRY CON ARROZ BASMATI

Esta receta la he sacado de aquí, y, si pincháis en el enlace, lo primero que vais a ver es que las cantidades están pensadas para 4-6 personas. ¿Es que nadie piensa en nosotros, los que cocinamos para una pero queremos comer fresco y reciente todos los días? Tranquilos, que para eso estoy yo aquí. Vamos a usar:

– Otros dos filetitos pequeños de pechuga o uno grandote

– Un cuarto de cebolla (aprovechas la de ayer)

– Media zanahoria o una pequeñita

– Media manzana (la otra mitad te la meriendas, y tan ricamente)

– La mitad de un yogurt natural desnatado (la otra mitad te la comes de postre, o te la comes en el momento y así engañas un poquito a tu estómago y luego no comes con tanta hambre)

– Una cucharadita de polvos de curry

– Un poquito de ajo

– Un poquito de pimienta cayena molida (si te gusta el picante)

– 50 gramos de arroz

Y, de nuevo, el procedimiento a seguir, es el mismo que dice en la receta: primero cortas y pones en una sartén la zanahoria, la cebolla, la manzana y el ajo; después le añades medio vaso de agua y el curry (y el picante, si lo quieres), luego el yogurt y lo último el pollo. El arroz se hace aparte y luego lo mezclas todo. Y comes como un marajá.

POLLO CON CHAMPIÑONES

Esta receta es una de mis favoritas. Me encanta la combinación de pollo con champiñones, o como guarnición a cualquier carne, porque luego los champiñones solos o en revuelto no me saben tan ricos. Podéis ver la receta completa pinchando aquí. Esto es lo que necesitáis si cocináis para una persona:

– Los últimos dos filetitos de pollo de tu bandeja

– La cebolla que te ha sobrado de los otros días

– La media zanahoria de ayer, u otra zanahoria pequeñita

– 80-100 gramos de champiñones (cómprate una bandeja pequeñita)

– Unas almendras tostadas (4 ó 5, luego el resto las guardas para aperitivo o para futuras recetas)

– Una hojita de laurel

– Un poquito de ajo

– Un chorrito de vino blanco

– Aceite y sal

Primero cortas todos los ingredientes a excepción del ajo, el laurel y las almendras. Mientras pones las pechugas a freír (o las puedes freír primero para aprovechar la sartén) pones la cebolla a fuego medio. A los cinco minutos añades la zanahoria, dejas pasar otros cinco minutos y echas los champiñones. Luego ya mezclas con el pollo y le echas el ajo y las almendras después de pasarlos por el mortero. Por último, añades el laurel, el chorrito de vino y medio vaso de agua caliente. Tapas la sartén, bajas el fuego, y lo dejas unos veinte minutitos, o hasta que se evapore el agua, ¡y listo!

Y si estas propuestas no te acaban de convencer, aquí tienes más cosas que hacer con pollo que ya os hemos recomendado antes: healthy nuggets, wok de pollo con brócoli (esta me encanta, y así como un poquito de brócoli, que es superbueno, pero a mí me gusta regular), brochetas de pollo teriyaki, fajitas de pollo en lechuga (a mí la lechuga me tiene ya un poco cansada, pero bueno) y tandoori chiken.

¿Que ya has comido pollo tres días esta semana y aún así te sigue sobrando pollo? Pues ya sabes: croquetas.