Si como yo, eres una loqui loquer de llevar siempre los labios pintados pero también eres una loqui loquer de besar, beber, reír y vivir, seguramente entenderás la tortura que esta combinación significa para nosotras. Lo normal es encontrar manchas del color de nuestros labios en todas partes: nuestra ropa, la taza o vaso del que bebemos, nuestros dedos, nuestro novio/marido/rollete/follamiguete… En todas partes habrá, sí o sí. Es inevitable. Por no hablar, claro, de lo pesado que se hace tener que andar retocando a cada momento el color en nuestros labios.

Por eso cuando, tras ojear el catálogo que me ofrecía la tienda de cosméticos Belletica encontré el Lip Jacket de W7 Cosmetics por solo 4,65€ solo pude gritar y llorar de felicidad. Lo necesitaba en mi vida así que no esperé ni un minuto para pedirlo.

El Lip Jacket de W7 Cosmetics es, básicamente, un fijador-sellador labial. El producto promete sellar el color de nuestros labios durante horas (hasta 24 horas, dicen) y, además, intensificar el color de nuestro labial habitual, viéndose su color mucho más pronunciado.

El envío fue muy rápido y, encima, muy cuidado (sí, además de loqui de labiales también soy loqui del packagging) y con un olorcito genial a jazmín. Love del duro.

Nada más llegar la caja con el Lip Jacket lo abrí o lo probé. Estaba como loca así que me negaba a esperar para estrenarlo. Decidí probarlo con el labial más oscuro que tengo el Starry-eyed 128 de Rimmel London; así, empezando fuerte.

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Lo que más me sorprende del producto es su formato en pincel, tipo esmalte de uñas; nunca he probado nada así que no sean los propios esmaltes, así que a ver qué tal. Lo destapo y, lo segundo que más me sorprende es el fuerte olor que desprende, como a alcohol perfumado; eso me mosquea: ¿Será demasiado corrosivo para los labios? ¿Los secará y agrietará? Veremos. Lo aplico sobre mis labios ya pintados y miro el resultado: de momento no parece haber demasiada diferencia en cuando a la intensidad del color del labial; tiene algo más de brillo, pero nada más.

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Decido llevarlo puesto durante un par de horas en las que bebo agua, como y beso a mi novio. Este es el resultado sobre mis labios:

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Me doy cuenta de que la fijación que promete no es tanta como yo me esperaba: el color se cae aunque, claro, no tanto como cuando no lo llevo (si no llevara el producto es casi seguro que tras esas dos horas y todo lo que hice mis labios se hubieran quedado sin color). Lo que si es verdad que cumple a la perfección es la fijación y su efecto «anti-manchas», que aumenta a medida que pasa el tiempo con el Lip Jacket aplicado: al principio los labios siguen manchando aunque muy poco; pero a medida que pasan las horas, llega un momento en que el producto se ha secado por completo y el labial no mancha nada, ni un pisquito.

 

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Mancha con el Lip Jacket recién aplicado

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Mancha una hora después de aplicar el Lip Jacket

 

 

 

 

 

 

 

Aunque al principio sí noto que tengo algo en los labios, conforme van pasando las horas el producto se acomoda y llega un momento en el que me olvido hasta de que tengo los labios pintados (claro, como no manchan). Cada vez el Lip Jacket es más efectivo y llega un momento en que el labial no mancha absolutamente nada. También llega un momento en que los labios se empiezan a resecar y noto una especie de costrita. Me miro al espejo y me doy cuenta de que esa costrita no es de mis labios (uuuuf) sino del producto, que se ha secado tanto que se resquebraja un poco.

A pesar de este último inconveniente, en general el producto me ha convencido bastante y, probablemente, lo use mucho (no todos los días, eso sí). Para labiales oscuros o de colores muy intensos, que son los que más manchan y los que más hay que retocar, es ideal.

Recomendación: después de quitarte el producto tras muchas horas de tenerlo aplicado en tus labios es recomendable hidratarlos bastante con tu bálsamo labial habitual. Aunque al quitarlo no parece que tus labios estén secos, el producto se va agrietando a medida que pasan las horas, y ya sabemos que siempre es mejor prevenir que curar.