Seguro que como a mí os ha pasado que os encontráis en vuestro supermercado/perfumería de confianza y, buscando como quién no quiere la cosa entres esas largas estanterías repletas de mil productos, vuestras miradas se han cruzado con esas famosísimas cremas anticelulíticas que prometen eliminar todo de un soplo y sin que nos demos cuenta.

Muchas, como es lógico, pensarán que es una patraña para que nos dejemos el dinero y otras en cambio, como yo, nos lanzaremos a probarlas.

Tras varios años testeando algunas cremas que aseguran ser milagrosas, he llegado a mi propia conclusión, y aunque no es un producto que en una noche (como dicen los publicistas) nos vaya a quitar todo, si es cierto que algo ayuda, pero combinándolo eso sí con varios puntos importantes.

Como con todo, antes de usar cualquier crema o producto debemos conocer bien cómo es nuestro cuerpo y cómo es nuestra piel ya que cada una es un mundo. La celulitis no solo afecta a mujeres sino también a los hombres, sin embargo es a éstas a las que saluda con gran énfasis en forma de hoyuelos en la piel.

¿Pero por qué se produce esta afección?

Pues bien, ésta es una enfermedad metabólica que se encuentra caracterizada por una serie de cambios en el tejido fibroso junto a las que se producen en el sistema circulatorio. Antes de aparecer se desarrolla en varias fases o etapas, concretamente en cinco:

  • Primera etapa: ésta surge por una serie de factores que desencadenan diversos problemas circulatorios, provocando que la micro-circulación venosa y linfática sea mucho más lenta.
  • Segunda etapa: el drenaje de los líquidos se ralentiza, y por lo tanto las paredes de los pequeños vasos venosos y linfáticos se vuelven más permeables produciendo un filtrado del suero al tejido. El resultado de todo este proceso es una retención de agua y pérdida de elasticidad de la piel.
  • Tercera etapa: el líquido de la etapa anterior se transforma en uno mucho más viscoso que entorpece el intercambio de nutrientes entre las células grasas del tejido subcutáneo y los vasos que lo irrigan. A causa de esto las células grasas aumentan de tamaño llegando incluso a explotar mientras que se vierte su contenido al exterior.
  • Cuarta etapa: en esta etapa aparece un tejido fibroso que crea a su vez una malla tridimensional que engloba varios elementos como (células grasas, vasos venosos y linfáticos) haciendo que se complique un poco más el intercambio de los nutrientes entre las células. Aparte dicha red oprime, produciendo un ligero dolor en la zona afectada y el famoso “piel de naranja”.
  • Quinta etapa: la rigidez del tejido subcutáneo aumenta por lo que se generan unos macro nódulos dando paso a la tan típica piel acolchada de la celulitis.

Volviendo al principio y respondiendo a la pregunta a la gran pregunta de “¿puede un anticelulítico eliminar la celulitis por completo?” No, lamentablemente a día de hoy no existe una crema milagrosa que nos haga desaparecer de un soplo la celulitis y tampoco hacer que podemos evitarla ya que puede afectarle hasta a la chica más delgada.

Sin embargo lo es que cierto y he podido comprobar al 100% es que combinando estos tratamientos corporales de los muchos que podemos encontrar hoy día en el mercado, del gusto y precio que queramos, junto a una serie de tips podemos conseguir unos resultados donde se disimulen y no sean tan visibles.

Os recomiendo algunos de los tips que me han funciona:

  • Darnos duchas de agua fría: aunque esto pueda parecer una total locura, las duchas de agua fría en las zonas afectadas realizando una serie de recorridos desde los tobillos hasta el muslo de unos 5 minutos aportan grandes beneficios puesto que reactiva la circulación de todo nuestro cuerpo.
  • No utilizar ropa muy ajustada: utilizar en exceso este tipo de ropa por mucho que nos guste, puede afectar de forma notable a la salud a los nervios y músculos de nuestras piernas.
  • Consumir agua e infusiones: Tomar agua es un elemento fundamental para la eliminación de toxinas y la acumulación de grasas, el no consumirla puede hacer que retengamos una cantidad considerable de líquidos en nuestro cuerpo, por lo que es ideal que durante cada comida consumas agua y a lo largo del día vayas siempre acompañada de una botella. Si te cuesta mucho tomar agua, lo que te aconsejo es que te ayudes de infusiones o zumos naturales.
  • Consumir frutas y verduras: el consumo de frutas y verduras aportan mucho a nuestro cuerpo. Por un lado las frutas ricas en potasio favorecen considerablemente la circulación y evitan la retención de líquidos y por otro lado las verduras al contener bioflavonoides, es decir, unas sustancias vegetales importantísimas para evitar la piel de naranja.
  • Realización de ejercicio: la práctica de ejercicios como el cardio ya que favorece la tonificación de nuestros músculos y por tanto la reducción de la celulitis.

Aunque ninguna de nosotras se libre de esta amiga no invitada, con constancia y sin llegar a obsesionarnos con echarla de casa, podemos llegar a aceptarla como la chica del grupo que inevitablemente vendrá los viernes por la noche pero con quien podremos llegar a entendernos, e incluso llevarnos bien.

Un poco de cuidado y querernos a nosotras mismas hará que podamos pasar por esto, que al fin al cabo no es el fin del mundo, aunque a todas nos gustaría ser Afrodita.