Mira, yo a cualquiera que hacía desde fuera de la trinchera sobre la crianza de los demás, le digo que se calle y que vuelva a hablar cuando esté en el morbo sitio que los que critica.
No paras de hablar de cuadrar a un niño, de ser sargento, de que su padre delante, y francamente todo esto me rechina un montón. Podía lejanamente llegar a pensar que tú hermana es completamente retrasada y que tu olvidaste mencionarlo y por eso no tiene un hijo sino un monstruo como tú lo cuentas, pero como luego añades que tú, adulta y supuestamente reina de los recursos de crianza, dejas de ir a las comidas familiares por un chavalín de trece años, pues ya no me lo creo.
Bajé un poco de tu pedestal y mira alrededor, que se ve más objetivo todo desde allí anda