Hola.
Aquí una profe de Secundaria y Bachiller. De las que los alumnos buscan en el recreo para contarle todos sus rollos, sean del tipo que sean.
Quiero decir que hablo con muchísimos adolescentes todos los días.
No es lo mismo ver porno que tener sexo.
Por partes:
En cuanto a tener sexo los veo igual que mi generación (tengo 34 años). Este año soy tutora de 1o de Bachiller. Con 16-17 años estoy bastante segura de que solo 5-7 personas de la clase han tenido sexo, y bastante segura también de que 8-9 no han dado nunca un beso (hay quien lo cuenta y hay quien no).
Eso sí. Las 2-3 personas que han tenido varias parejas lo airean mucho. Y a los demás. Si, además, se juntan con las 2-3 personas del mismo estilo de las otras tres clases, a l@s demás les da la impresión de que «tod@s han hecho cosas, menos mis amig@s y yo», cuando, en realidad, son much@s más l@s que no han hecho nada, o no han pasado de un besito dado de forma regular.
O sea, exactamente igual que hace 20 años. Solo que, quien lo quiere contar, se nota más, porque también tienen Internet para hacerlo. Y tanto chicas como chicos suben vídeos y fotos con poca ropa, pero, porque se copian mutuamente y porque se lo ven hacer a es@s que «tienen éxito». Nosotr@s también lo hacíamos con el Fotolog y similares.
Otro tema es el porno. Much@s (especialmente los chicos) se ponen a ver porno en cuanto tienen móvil. O sea, en muchos casos a los 8 años (me lo han contado mil veces). Y se creen que eso es lo normal. Y luego, cuando realmente comienzan a tener sexo, llevan diez años viendo violencia sexual. Y creen que se hace así.
Así que, por favor, control parental y hablad con vuestr@s hij@s de esto. Que, luego, las niñas vienen llorando por lo que quiere hacer su novio (ese niño monísimo, súper dulce que tienes en clase y que saca buenas notas).
Ah, y peor, l@s más pequeñ@s ven hentai (dibujos pornográficos, prácticamente siempre muy violentos y misóginos). Porque entran en las páginas, ven que son dibujos y les atrae más verlo que mirar personas. Y eso es peor aún en sus cabezas, porque, los dibujos, no tienen el límite físico que tiene un ser humano. Y en esos dibujos hay auténticas monstruosidades.
Lo siento. No quería herir a nadie. Hablad con vuestr@s adolescentes. Les hace mucha falta. Normalmente, solo quieren casito. Y no saben cómo conseguirlo.
Un abrazo a todas.