He rechazado trabajar al lado de mi casa por irme a otra comunidad autónoma. Sé que es más gasto y que voy a ahorrar lo justo, tampoco tendré red de apoyo y va a ser un lío la mudanza, pero lo necesito. El motivo es mi familia.
Parecemos una familia normal y no lo somos para nada. Mi hermano me ha maltratado toda mi infancia, de formas muy bestias que no puedo perdonar. Pronto me di cuenta de que no trataban bien a mi madre por ser analfabeta y llegó un punto en el que se intentó suicidar. Me he culpado toda la vida. He sentido siempre la responsabilidad y el miedo de que ella esté bien. Recuerdo pensar que tenía problemas cardiacos al volver del instituto, no dormir, empezar a tener problemas de pesadillas que a día de hoy, 11 años después, persisten. Lo que tenía era una ansiedad increíble. El resto de mi familia me empezó a tomar por la rara (lo siguen haciendo). Rompí con todo y me fui fuera. Seguí sintiéndome culpable pero necesitaba no cargar con esa mochila.
Llevo tres años otra vez aquí y sé que cualquier día voy a reventar. Escucho a mi madre quejarse cada cinco minutos. Si le pasa algo con el resto de la familia, viene a mí, solo a mí. Es continuo y me da muchísima pena, en temas de casa por supuesto que ayudo todo lo que puedo, pero es que no puedo estar escuchando quejas todo el día todo el tiempo. Me tiene muerta de miedo, de que le pase algo y estoy otra vez a base de tranquilizantes para pasar el día. El resto de la familia me trata peor. Mi hermano mayor solo aparece para exigirme que le ayude con sus problemas, no puedo encargarme porque me pide cosas inverosímiles y la familia va a por mí, qué egoísta soy. Ahora se ha sumado otro problema, mi hermano pequeño. Es un nini, ni estudia ni trabaja. Se pasa el día jugando a videojuegos y se viste de una forma que yo no critico pero mis padres no soportan. Pues a mí que me vienen!!! Que haga algo!!! Se quejan a mí. Tiene ya 22 años, es adulto, yo no puedo decirle cómo vestir o qué hacer. Intento hablar con él de vez en cuando, le he pasado cursos etc pero de verdad que no sé qué más esperan que haga.
Las comidas familiares se han vuelto una pesadilla. Ver a mi abuela es lo que menos me apetece en el mundo y me siento fatal por admitirlo. Hacia mis tíos, que pensaba que eran personas normales y sin embargo, cada vez sueltan más comentarios fachas o racistas, empiezo a sentir asco.
Vuelvo a tener problemas que tenía cuando peor he estado. No puedo concentrarme, me tiemblan las manos todo el día, no duermo. Si duermo, tengo pesadillas y cojo posturas extrañas. Me despierto del propio dolor de haberme clavado las uñas a mí misma mientras duermo y con marcas por todos lados.
Quiero mucho a mis padres, a mi hermano pequeño… no quiero que se piense que no es así, es solo que no puedo más con la dinámica familiar que se lleva siempre mi salud mental por delante.
Por todo esto, pedí el puesto fuera, que además no era nada fácil de conseguir y cuando lo he comentado en casa lo primero que me han dicho «qué pena que ya tengas el tuyo aquí, no?». Que es un error, que aquí económicamente estaré muchísimo mejor, que me voy a arrepentir. Apenas me miran a la cara. Si hablan del tema es para hacerme chantaje con el gato familiar, que saben que es lo que más quiero en el mundo y voy a pasarlo horrible sin verlo. Y por supuesto no puedo ni mencionar que necesito cierta distancia porque criticar cualquier cosa de la familia, para mi padre, es que me lo estoy inventando y soy una desagradecida. Mi madre lo entiende porque lo vive pero se calla.
Siento que si me voy los voy a perder y es lo último que quiero. Solo necesito hacer mi vida…
Gracias por escuchar todo esto. Lo veis demasiado exagerado o debería quedarme y mantener mi puesto? Seguir cuidando de ellos?
