Lo primero de todo gracias por los ánimos de las personas que habéis comentado. He visto en algunos comentarios que se me acusa de no querer a mi perro y de que me estorba. Creo que no me expliqué bien del todo y me faltó especificar por qué era un problema en este preciso momento que él eludiera la responsabilidad. Yo vivía sola y aunque él siguió cuidándolo, mi perro vivía conmigo que fue desde un inicio lo que yo quería. El problema vino cuando yo tuve que abandonar ese piso que era de alquiler y volver a un domicilio familiar.
En ese momento ya no podía estar con mi perro al 100% y me tuve que conformar con unos días a la semana, por lo tanto dependía de él para que me ayudara con su cuidado. Me costó muchas lágrimas pero él siempre me ayudó puesto que también es su perro. El que ha amenazado con desentenderse de su propio perro es el. Yo estaría encantada de poder marcharme ya y que mi perro se venga conmigo, porque el menor de mis problemas es asumir toda la responsabilidad y que él no vuelva a verlo jamás, de hecho es en lo que estoy trabajando. Lo doloroso es el hecho en sí, su amenaza conociendo y sabiendo que necesito ayuda y esa manera de vengarse por despecho tras tres años de ruptura.
Salvo los viajes que requieren avión, a la gran mayoría mi perro se viene conmigo siempre, y a mi nueva pareja fue lo primero que le advertí, que en un futuro próximo si todo iba bien, tendría que convivir con mi perro porque para mí no se negocia. Bien sabe mi ex el daño que me hace con eso en este momento. Y si no quiere pagar es lo de menos, yo puedo asumir todos los gastos de mi perrito sin él, solo quiero salir de esta situación que me tiene cogida por los huevos. Quiero a mi perro con todo mi corazón. Gracias de nuevo a todos.
