Veinte años después, un número desconocido y todo mi pasado vuelve de golpe
Hola! Hoy vengo a contar una cosa que me pasó hace unas semanas y que me dejó descolocada… Necesito contarlo y saber qué opinan los demás.
Hace más de 20 años estuve saliendo con una persona que me puso los cuernos con mi mejor amiga, era casi como una hermana. Perdimos el contacto y seguí con mi vida.
En este tiempo he tenido otras relaciones, me casé, me mudé de ciudad, y he ido labrando mi carrera profesional pasito a pasito.
El caso es que una tarde recibo un mensaje en mi número de teléfono personal (tengo otro para el trabajo) de una persona que sólo me da su nombre, vamos a llamarle Vicente, y que quería saber si hago determinados proyectos. No tenía ese número agendado así que intento indagar para saber quién es pero no suelta prenda. Finalmente terminamos hablando por teléfono otro día, en el que la conversación inicialmente giró en torno a proyectos y vías de negocio para abordar.
Yo seguía sin saber exactamente con quién hablaba, pero como decía que había estudiado conmigo pues yo seguí el rollo. Al final de la conversación, y a la vista de una muy probable y beneficiosa colaboración necesitaba saber con quién coño estaba hablando, así que empecé a hacerle preguntas sobre la clase a la que asistimos, en qué aulas o asignaturas coincidimos, si coincidimos durante toda la carrera o solo unos años…. Como seguía sin ubicarlo, le pedí que me dijera el apellido para terminar de centrarme. Y cuando me lo dijo se hizo el silencio. Estaba hablando con ese chico que os contaba al principio.
Después de más de 20 años y ocultando deliberadamente que era él para que no supiera que era él. Yo ni guardaba su teléfono, pero él sí guarda el mío? Después de tanto tiempo para que contactas conmigo? En nuestra ciudad hay cien mil profesionales con los que puedes colaborar, ¿tengo que ser precisamente yo? En fin… me quedé paralizada. No le contesté ni le mandé presupuestos, pero siguió insistiendo un par de veces más con mensajes que no contesté. Y ya… sólo necesitaba contarlo.
