Primero lo bueno porque hay que ser justas: el concierto fue una pasada. La producción, el setlist, la energía. No voy a fingir que no lo pasé bien porque lo pasé muy bien.
Pero hubo un momento que no me pude quitar de la cabeza en todo el rato.
La casita. Ese momento del concierto en que sacan a peña del público a subir al escenario. Lo he visto en vídeos mil veces y verlo en directo es otra cosa. Porque en directo ves el filtro clarísimo. No subió cualquier chica del público. Subieron chicas que respondían a un patrón muy concreto, todas con un tipo de cuerpo muy específico, todas con una estética muy determinada, todas como salidas del mismo casting. Y el estadio lleno de gente de todo tipo mirando.

Lo que me chirría no es que suba gente guapa al escenario. Lo que me chirría es quién decide lo que es guapa y bajo qué criterio y por qué ese criterio es siempre el mismo criterio de siempre con otro nombre encima.
Porque Benito lleva años construyendo una imagen de tío diferente. El que reivindica a la mujer, el que rompe con el machismo del género, el que se pinta las uñas y cuestiona las normas. Y me parece bien pero hay algo que no cuadra cuando todo ese discurso convive con un momento del concierto que parece el casting de un video de los años noventa.
No digo que sea mala persona ni que todo su discurso sea mentira, porque ya he visto que el que recluta es un chaval que nada tiene que ver. Pero es fácil ser feminista en las entrevistas y bastante más difícil serlo cuando tienes un estadio lleno y el poder de elegir a quién subes al escenario, o almenos decidir quién va a ser el encargado de subir a esa gente. No?
Un poquito más de variedad, una gorda, un gordo, una fea, un feo, alguien que vaya vestido que no parezca una conejita Playboy…