Hola
Llevamos juntos seis años y los primeros cuatro el tema de los hijos era algo lejano que ya hablaríamos cuando llegara el momento. El momento ha llegado. tengo 34 años y él 36 y ya no es una conversación que pueda seguir siendo teórica.
El problema no es que no lo hayamos hablado porque lo hemos hablado muchas veces. Él dice que no lo descarta pero que no lo ve claro y yo le escucho y entiendo lo que dice pero cada vez que estamos con los hijos de mis amigos o con mis sobrinos pasa lo mismo. Yo me quedo con esa cosa por dentro de querer esto y él se queda callado en el coche de vuelta y al rato dice algo como «no sé cómo los aguantan o qué agotador tiene que ser esto» y lo dice sin maldad pero yo lo oigo y pienso que estamos mirando exactamente lo mismo y viendo cosas completamente distintas.
No creo que sea mala persona ni que no me quiera. Creo que de verdad no lo ve y que de verdad yo de verdad lo veo y eso es peor que si hubiera una razón concreta porque contra una razón concreta puedes hacer algo pero contra dos formas distintas de sentir la misma cosa no sabes por dónde empezar.
Lo que más me pesa es que sé que esto no tiene término medio porque no puedes tener medio hijo. No puedes quedarte a la mitad del camino en algo así.. o se tiene o no se tiene y si seguimos juntos uno de los dos va a vivir con una cosa que no eligió y no sé cuál de las dos opciones es peor ni para quién.
llevamos meses dándole vueltas sin llegar a ningún sitio y cada vez que intento concretarlo la conversación se disuelve y volvemos al «ya veremos» que cada vez me suena más a no.
no sé si hay manera de salir de esto sin que alguien salga perdiendo.
