Lo primero de todo, no quiero tachar a todos los hombres de ser iguales, porque sé que habrán hombres que no sean así.
Pero hablo de mi última experiencia.
¿Por qué a los hombres les cuesta tanto hablar? ¿Odian cuando les dices «tenemos que hablar»?
No soportan ningún drama y siempre quieren que sea todo happy,yupi sin problemas.
Sé que no siempre es así pero hablo por mí y por una amiga que le pasa algo parecido.
En cuestión con mi amiga, ella siente que no puede decirle a su pareja como se siente o si le molesta algo porque él se enoja y dice que siempre igual…
En mi caso estuve con un cuarentón pero su edad no acompañaba a su madurez.
Igual a mi padre que tiene 60 y es bastante inmaduro. Y es mi padre pero de veras es muuuy inmaduro.
Cuando había un problema, algo que me había molestado y quería hablarlo tranquilamente con mi pareja sin gritos, lloros, discusiones, solo decirle lo que me había molestado.
Él ya se empezaba a estresar.
A decir cosas como que no le gusta hablar, que siempre igual, ya estamos, que dramática, otra vez lo mismo…

Y yo realmente sentia que no podia expresarme o decirle nada.
Para mí tener madurez es poder hablar como adultos y decirle:
+Amor, esto no me ha gustado, esto me hace sentir así.
Y que el otro quisiera escuchar y hablar. Pero no…
En su lugar me encontraba con alguien que no quería hablar. Se enojaba. Quería 0 problemas. Y pienso yo que siempreee va a haber algo que te moleste.
Asi que realmente esa actitud me dolía.
Pensaba si tan dificil era hablar las cosas?
Tranquilamente, sin reclamos gritos, así lo hacía yo, con toda la dulzura del mundo y la otra persona tenía que decir frases como:
Siempre lo mismo, no quiero hablar, ufff.
Gracias por leerme!:)
Y espero algún dia conocer a alguien maravilloso que me diga:
Si, ven , vamos a hablar,que te preocupa?
Respecto a esa persona si no cambió con esa edad, no sé cuando lo hará…
Por cierto, yo cuando fui adolescente, también fui así, con mi ex, no hablaba las cosas, me callaba, me enfadaba y no sabía expresar porqué estaba enfadada. Por suerte, años después no soy así.