Necesito vuestra sincera opinión sobre este tema porque a mí me ha dejado descolocada. Mi pareja y yo solemos tener relaciones dos o tres veces por semana y con eso yo me siento satisfecha. Si por él fuera, sería más a menudo, pero yo la verdad es que estoy agotada y cuando pillo la cama solo quiero dormir y desear quedarme frita pronto para poder descansar antes de que suene de nuevo el despertador.
Ayer por la noche, cuando se metió en la cama, yo estaba leyendo un libro esperando que él se acostara para apagar la luz. Lo hice y entonces él empezó a buscarme para tener sexo.
Le dije que estaba agotada, que no tenía ganas y que lo dejáramos para otro día. Insistió un poco, pero al ver que no iba a conseguir nada, me dió la espalda.
De pronto escuché como unos jadeos y noté unos movimientos rápidos con su brazo. Me quería morir allí mismo, se estaba pajeando en la cama conmigo al lado.
Cuando terminó, no dijo nada y se quedó dormido. Yo tampoco dije nada porque me sentía humillada.
¿Creéis que exagero sintiéndome así o es algo que debería hablar con él y explicarle cómo me sentí?
