Buenas tardes, chicas, ¿cómo estáis? Soy la chica que escribió este post: https://weloversize.com/topic/como-tratais-vosotros-a-vuestros-follamigos-fuera-de-la-cama/ y vengo a contaros la segunda parte. Porque yo creía que el tema estaba ya cerrado, pero no. Os resumo un poco el texto anterior: un chico y yo empezamos una relación de follamigos que fue muy fugaz (creo que tuvimos tres citas). Y, aunque fue él el que la cortó, yo notaba varios problemas. Pero el más gordo era, principalmente, que, aunque dentro de mi piso era él el que iniciaba todos los movimientos para tener sexo, fuera ni siquiera me miraba y se montó una película según la cual yo estaba enamorada de él.
Y vine a contaros la historia porque yo lo estaba tratando, fuera de la cama, como a cualquier amigo. Así que iniciamos un debate sobre cómo hay que comportarse con los follamigos. Pero vamos, que la relación con este chico estaba acabada, independientemente de los resultados del debate. A mí no me iba a resultar cómodo quedar con una persona que analizaba todos mis gestos y movimientos y que, además, llegaba a conclusiones del todo erróneas. Porque yo nunca estuve, ni estoy, enamorada de él.
Sin embargo, en su momento, él propuso seguir quedando como amigos y yo, recelosa, le pregunté si hablaba en serio. Me aseguró que sí que quería seguir en contacto conmigo, así que le propuse un plan. No recuerdo por qué fue que me dijo que no podía. Así que yo dejé la pelota en su tejado y no iba a proponer más quedadas hasta que él me propusiera alguna. Me iba a parecer bien hacer planes de amistad con él porque yo sí hablaba en serio cuando decía que quería conservarle en mi vida. Pero nunca se dio. Asumí que me había mentido sobre lo de seguir quedando, aunque fuera como amigos, y seguí con mi vida. Aunque, si os digo la verdad, no entiendo esa necesidad que tienen algunos hombres de no ser sinceros, como si nos fuera a doler que un tío con el que hemos hablado cuatro o cinco veces espaciadas durante años y hemos quedado tres veces, desapareciera de nuestras vidas. Para mí es mucho más sencillo y honesto decir “no estoy interesado en una simple amistad contigo. Yo quería una follamistad, pero si no se va a dar, prefiero que cada uno siga su camino”, que mentir.
Pero bueno, son elecciones. El caso es que perdimos el contacto y a mí me dio igual.
Pues todo eso ocurrió a finales de mayo y ahora, a principios de julio, reapareció en mi vida. Me dio like en otra red de ligar y le hablé por whatsapp para recordarle que teníamos ese medio para charlar, que no hacía falta darnos like de nuevo en las apps para contactar. Según él le ganó el subconsciente. Él es argentino, así que pensé “mirá vos” (siendo yo española), porque me resultó curioso que, supuestamente, fuera yo la que estaba enamorada de él, pero es él el que se siente atraído por mi perfil en una app cuando lo ve meses después. Después de las preguntas de rigor para ponernos al día, me preguntó sin paños calientes, sobre mi vida amorosa. Desde el principio mostró interés en volver a tener algo sexual conmigo. Pero, según él, no éramos compatibles porque yo quería que estuviera pendiente del whatsapp (esa era otra, me contestaba una vez cada año bisiesto. Pero yo no le daba demasiada importancia).
Ahí aproveché para decirle que no, que no era por eso por lo que no éramos compatibles, y le solté todo lo que pensaba sobre lo arrogantísimo que había sido acusarme de estar enamorada. Total, que me prometió no volver a sacar conclusiones precipitadas sobre mis sentimientos y hemos vuelto a quedar (porque él no lo sabe, pero, para mí, siendo argentino, hay que ser muy muy MUY idiota, para dejar de atraerme). Voy a intentar que este domingo veamos juntos el España-Argentina porque, aunque no me gusta el futbol, como gane España, me encantará meterme con él 😊
