Hola a todas,
Hace cosa de 2 meses comencé en un nuevo trabajo y conocí a un compañero de trabajo que me atrajo desde el primer día.
Los tres dias de formación lo pillé varias veces mirándome fijamente, lo que ya me comenzó a poner nerviosa, sumado a los nervios que tenia para que no se notara que me gustaba os podéis imaginar…
Durante el primer mes de trabajo no paraba de mirarme fijamente, así que yo entré en el juego y siempre nos estábamos mirando pero sin hablar, ya que soy muy tímida cuando me gusta alguien.
Además de las miradas, comenzamos a hablar un poco más, pero habían actitudes que no entendía ni entiendo, como alejarse de mi cuando me sentaba a su lado o ponerse en la otra punta de la habitación en la que yo estaba (llegué a pensar que le caia mal), además de gestos de aprobación y de que se atreviera a quedar conmigo que le hacía otro compañero (un amigo suyo) cuando yo decía algo.
Como veía que le podía gustar, más de una vez le dije de quedar a tomar algo después del trabajo porque vivimos en la misma calle, pero siempre decía que tenía algo que hacer (ahí ya me tendría que haber dado cuenta, lo sé)
Al final con estas charlas, miradas y actitudes, pensé que le gustaba pero una noche salimos con un grupo de compañeros de trabajo, y una de ellas (que ya sabía que me gustaba y había notado que el se ponía nervioso conmigo) le preguntó que como iba su vida amorosa.
De repente, comienza a decir que hace un mes està conociendo a una chica de la misma ciudad de la que yo soy, que han quedado algunas veces (conmigo no había quedado a solas todavia) y que ya vería donde iba todo.
Al momento de irnos, fuimos hacia la misma dirección y me acompañó a mi casa, le saque el tema de nuevo de la chica para saber un poco más y solamente me dijo que la estaba conociendo y que el no estaba para tonterías que ya tenía una edad.
Todo esto mientras yo tenía el portal abierto preparada para entrar yo a mi casa, y sin el querer irse (aunque tenía la excusa perfecta, porque me acababa de llamar un familiar), en ese momento se encendió la bombilla y pensé de verdad que hablaba de mi por cómo se comportaba, así que le dije que le acompañaba a su portal y así hablábamos un rato más, pero no seguimos con esa conversación.
Se respiraba un ambiente raro porque yo no sabía que hacer, ya le había dicho que se lanzara a la chica (siempre teniendo en cuenta que creia que era yo) y me dijo que para eso tenía que estar seguro de lo que sentía y que eso podía ocurrir en 1 semana, 1 mes o al final del verano.
Al final, se despidió con un abrazo y 2 besos y ya. El problema es que al dia siguiente me levanté triste porque pensaba que no le gustaba, pero tenía que verle en el trabajo.
Allí todo bien, pero yo ya no podía ser la misma, estaba muy nerviosa, no sabía cómo tratarle y no podía mirarle a los ojos.
Hasta qué al cabo de 2 días me dio un ataque de ansiedad porque comenzaron mis inseguridades y celos hacia una compañera nueva que había entrado en ese momento y con la que el tenía muy buen rollo.
Luego de los días libres, el llegó de nuevo al trabajo pero no pude hablar con el por los nervios y la estrategia que tomé fue huir de él durante todo el día.
Su amigo al día siguiente me dijo que era buen tío y que era normal que muchas chicas fueran detrás de él, no como si fuera un mujeriego, si no que me lo dijo como intentando hacerme ver que valía la pena intentar algo con el, además el amigo quiso hablar conmigo a solas de temas normales pero sin sacarme el tema de este chico.
Luego de eso, y de estar días rara, decidí atreverme y contarle todo lo que sentía para ver que ocurría y disculparme por estar tan rara y huidiza, pero no sé lo podía decir a la cara, ya que seguía sin querer quedar, así que se lo dije por WhatsApp, en ese momento me dijo que no era yo, que había malinterpretado la conversación que tuvimos (sin querer entrar en detalles sobre ella) y que quedáramos para hablar tranquilamente. Quedamos y me dijo lo mismo, pero no sé porqué no me lo acabo de creer, ya que todavía sigue mandándome señales como miradas intensas, ponerse en la otra punta de la habitación o intentar coincidir en el tren conmigo.

La cuestión es que sigo sin poder ser yo misma, aunque en 20 días he avanzado. Ya no tengo ansiedad cuando le veo, pero sigo teniendo celos de la otra compañera, y sigo sin saber como tratarlo como antes. Ahora me fijo en todo de el, en sus movimientos, a quien mira, donde va, si está mucho con el móvil,… actitudes obsesivas que no se como solucionar.
No se si realmente quiero algo con el o no, y si el siente algo por mi o no, y eso me está volviendo loca porque me encantaría enviarle un mensaje decirle de quedar y explicarle las cosas que veo y que me llevan a pensar que quiere algo conmigo para así poder pasar página.
Además luego de lo que ha pasado ya no de sí la relación funcionaria o solo sería una obsesión.
Perdón por el tocho y muchísimas gracias por leerme.