Cuando te tienes que justificar tantísimo ante una situación, tú misma, en el fondo, sabes que algo va mal.
Te autoengañas a ti misma que “le dejas ahora que lo está pasando mal él” cuando sabes que si fuera al contrario, él no se preocuparía lo más mínimo por lo que te pasase a ti.
En serio, ESPABILA, solo te quiere para mojar el churro cuando le pica. ALÉJATE, huye! Y hazlo cuanto antes.