Me tiembla el párpado cada vez que mi amiga empieza a decirme que ser madre es muy duro, que cuando sea madre sabré lo que es no tener tiempo, sabré lo que es no dormir, sabré, sabré…
No quiero hacerla sentir mal diciéndoselo directamente. He pensado que es una etapa que está pasando y he intentado poner tierra de por medio (sin apartarla del todo) porque me pone de los nervios. Pero el otro día, a solas, me dijo si me pasaba algo con ella.
Le digo: «no, no es contigo es que otra vez me estoy medicando para la ansiedad, me veo forzada a tener dos trabajos, 12 horas al día de trabajo + 2 horas al día de desplazamientos. Sabes lo de mi deuda, mi situación es difícil y a veces necesito estar tranquila en casa…». Vamos le recuerdo por encima mi situación (que en realidad ya lo sabe) para ver si empatiza y deja de decirme eso. Ella lo acepta, me dice que no pasa nada.
Seguimos hablando y en menos de 30 segundos otra vez el «es que cuando seas madre ya sabrás lo difícil que es, no vas a tener tiempo…». Os lo juro, siempre me retengo pero es que no pude evitar cortarla: «cuando sea madre igual no trabajo 12 horas al día, no llego a las 10 de la noche a casa para comerme un yogur y acostarme corriendo para intentar dormir 7 horas y rendir en mis dos trabajos, que son físicos (no estoy sentada delante de un ordenador precisamente).» Y ella siguió hablando y es que ni cuenta se da. Me apuesto lo que sea que en cuanto la vuelva a ver me lo vuelve a decir.
No he venido aquí a quejarme, sino a preguntaros qué pensáis. Porque sinceramente cuando tengo estas situaciones con ella primero pienso que solo ve sus problemas y es incapaz de empatizar ni un poquito. Y al rato me siento muy mal y pienso si soy injusta. Tampoco sabría cómo decírselo sin sentir que invalido su sufrimiento (aunque a mí me da la sensación que ella pasa mil del mío).
En fin, gracias por leerme.
