Mi vida en temas de amoríos se puede definir en una palabra: asumir. Y de nuevo, me encuentro asumiendo.
Os pongo en situación. Yo estaba quedando más de un mes con el chico Perfecto I. Me trataba genial, venía a verme cuando acababa de trabajar, hemos ido a cenar, a comer, de compras, de hoteles… Pero aún así yo sabía que en él me faltaba algo, que esto iba a ser temporal. Durante el tiempo que estaba con Perfecto I hablaba con Perfecto II. Perfecto II tenía todo lo que le faltaba a Perfecto I, era como el hombre que yo quería para mi.
Total, me decido a quedar con el tras su infinita insistencia. El primer día que quedamos fue por la mañana, tomamos un café y tan amigos. Esa misma noche yo quedé con Perfecto I. Al día siguiente Perfecto II me dice de quedar y tomar una cerveza, y yo viendo que no iba a quedar con Perfecto I digo que si a esas cervezas. Pues con varios tercios encima y una conversación estupenda, NOS LIAMOS. El sabía que yo quedaba con Perfecto I… y yo también. Me sentía fatal pero también PENSABA que había conocido al hombre que de verdad era perfecto para mi. Tras la declaración de amor de Perfecto II y mi enamoramiento quinceañero, hablo con Perfecto I y le digo lo que ha pasado. Obviamente lo pasaría mal, al igual que yo pero estaba feliz por mi.
Ayer me llamó mi Perfecto II. Su EX, la que ha estado jugando con el 3 años, la que se lo ha hecho pasar mal, se ha decidido y quiere estar con ÉL. Pues va el subnormal y me dice que se va con ella. Que lo ha pensado en frío y que si tiene que elegir, la elige a ella. Y aquí me quedo yo ASUMIENDO, intentando entender porque me pasan estas cosas.
Solo quería contarlo, os leo siempre y se la gran familia que hay aquí. Un besito a todas. Y recordad, LA VIDA ES ASUMIR.