Mi prima y yo siempre hemos sido inseparables, apenas nos llevamos ocho meses y hemos crecido juntas porque somos casi vecinas. En la universidad cada una eligió una carrera y yo conocí gente nueva y le presenté a mi grupo de amigos. Desde el principio hubo mucha química con uno de mis nuevos amigos y se liaron y comenzaron a salir. Llevaban un año y pico saliendo cuando, una noche borrachas, ella me confesó que le había pinchado un condón a su novio porque quería quedarse embarazada. Le pregunté si ya lo habían utilizado y me dijo que no, que tenía previsto hacerlo el fin de semana.
A mí se me cortó la borrachera de golpe. Al día siguiente, cuando me levanté, lo tuve clarísimo: tenía que avisar a mi amigo de lo que mi prima había hecho. No me paré demasiado a pensarlo, era lo que sentía que debía hacer. Me parecía fatal que alguien jugara con el futuro de una persona y pudiera traer un hijo a este mundo de esta manera. Además, era algo que si no zanjaba de raíz, probablemente intentaría una y otra vez hasta que lo consiguiera.
De esto hace ya un mes, cuando se lo conté a mi amigo se pilló tal cabreo que cortó con ella y desde entonces ella no me habla. La echo de menos porque mi vida siempre ha estado unida a ella, he intentado pedirle perdón por traicionarla, aunque creo que hice lo correcto. Al final por meterme en medio me he quedado sin ella y sin mi amigo, porque ahora mismo se ha alejado de las dos.
