Desde que conocí a mi familia política, conecté con mi cuñada, pero me costó la vida conectar con mi suegra. Me parecía una mujer amargada que siempre estaba sacándole la Puntillita todo y que quería controlar la vida de todo el mundo.
Mi suegro tenía un carácter rudo, pero era amable y educado, sin embargo, ella me parecía maleducada por su forma de actuar.

Es curioso, porque desde que falleció mi suegro hace seis meses, mi suegra es una persona nueva, ha rejuvenecido, está mucho más guapa y simpática y se ha apuntado a clases de baile. Ahora nos ha dicho que se va de viaje con las amigas con el inserso. Me parece maravilloso que aproveche los años que le queden y que disfrute, pero eso me hace replantearme muchísimas cosas porque me he dado cuenta de lo esclava que ha sido esta mujer en el amor y del carácter agrio que se le había quedado ocultando su verdadera personalidad.
¿No os da pena que una persona se vuelva gris y oscura al lado de otra, supuestamente por amor?