Reproducimos un testimonio que llega a [email protected]
Después de salir una relación hiper tóxica, no quería ni oír hablar de una relación. Literalmente quería tirarme a todo lo que se moviera.
Y el primer objetivo fue X, le veía y algo muy dentro se me movía, vamos que me ponía como una mona. Éramos compañeros de trabajo y, entre cajas, fuimos hablando y conociéndonos un poco, había tonteo clarísimamente… Un día fuimos a cenar con más gente y nos quedó la espinita de estar más juntos así que esa misma semana quedamos para ir de pinchos. Y de pincho en pincho… Acabamos pinchando. El domingo había elecciones, pero nosotros votamos antes.
Y aquí empezó la magia, paseos por el río, helados, conciertos, fiestas… No sabíamos cómo acabaría esto, no queríamos pensar en el futuro, solo pensar en el presente, durara lo que durara. Solo queríamos disfrutarnos , conocernos, sin ataduras, sin nombres, no éramos pareja, éramos brigada.
Y fue pasando el tiempo y nosotros seguimos, yo cambié de ciudad por motivos de trabajo y seguimos, y volví a cambiar y ahí ya empezamos a vivir juntos. Y la convivencia no cambió absolutamente nada, habíamos nacido para estar juntos.
Llegó una decisión difícil, la oferta de irnos a vivir a mi ciudad, a 3 horas de la suya en coche. Y, conjuntamente, decidimos venir. Yo siempre tuve miedo que se aburriera, que lo pasará mal, pero el me dijo que no tenía porqué, total, estábamos en una ciudad que no nos gustaba demasiado y no nos ataba nada allí.

Todo siguió fluyendo perfecto, es casi de cuento, lo sé. El, detallista, integrado en la familia, se le cae la baba con mis sobrinos… Seguimos saliendo de fiesta, de conciertos, viajamos, nos compramos furgo, una casa.
Hasta que un día, me dice que no está bien, que se nota apático, que se siente solo y lejano, que no tiene la misma ilusión que antes(llevamos 7 años). Que en las últimas 3 semanas ha pensado y ha tomado la decisión de volverse a su ciudad. Y ya está.
Su decisión, sin contar conmigo, ya no hay proyecto de vida.
Que no tiene claro si quiere estar conmigo y que eso ya le da señales de que tiene que alejarse.
De repente. Sin conversaciones previas ni señales.
Habiendo hecho un viaje muy importante con mi familia 1 mes antes.
Y me ha roto el alma.
Porque yo si le quiero, yo si quiero estar con él.
Y no entiendo nada.
Se puede tomar una decisión así en 3 semanas? Sin tener en cuenta a la otra parte?
Mi única conclusión es que no quiere estar conmigo pero le duele decírmelo. Dice que me quiere y que tiene dudas. Pero yo solo puedo pensar que lo tiene claro y no tiene narices para decírmelo.
Amigas, como se vuelve a empezar? Sé que no seré la primera ni la última, necesito consejos.