Esto no se dice. Esto no se cuenta. Esto se calla. Pero yo ya no puedo más.
Estuve años deseando esto. Años. De médicos, de pruebas invasivas, de negativos, de llorar en silencio en el baño, de mirar embarazadas por la calle y sentirme una mierda. Años en los que pensaba que si algún día lo conseguía todo merecería la pena.
Y ahora que tengo a mi bebé en brazos me siento la persona más triste del mundo.
Estoy agotada. Física y mentalmente. No duermo, no como bien, no me reconozco. Mi cuerpo no es mío. Mi tiempo no es mío. Mi casa es un caos. Mi pareja me ayuda,pero no lo entiende. Nadie lo entiende. Todos dicen «es normal», «ya pasará» «aprovéchalo que crecen muy rápido». Que se vayan a la mierda.
Yo no lo estoy disfrutando. Estoy sobreviviendo.
Y lo peor es la culpa. Porque lo deseé con todas mis fuerzas. Porque lo pedí, lo recé, lo grité al universo. Y ahora me siento una impostora. Una mala madre. Una decepción.
A veces lo miro y me siento desconectada. Como si fuera la cuidadora de alguien que no conozco.
Y luego me odio por pensarlo. Porque lo quiero. Juro que lo quiero. Pero no me sale disfrutarlo. No me sale ser esa madre feliz que pensé que sería.
Estoy sola. Vacía. Triste. Y con una mochila de culpa que no me deja ni respirar.
No espero soluciones mágicas. Solo necesitaba soltarlo. Saber si alguien más ha pasado por esto. Porque ahora mismo siento que soy la única y me está destrozando.
Un abrazo a todas
