Llevo casi tres años con mi novia. Yo soy extranjero y ella de aquí, vivimos en la misma ciudad. En general la relación ha sido buena: hay cariño, conexión, estoy bastante integrado en su entorno y hemos hablado de futuro en serio (vivir juntos, hijos, incluso mudarnos a otro país).
Ella ha tenido malas experiencias en relaciones anteriores, le han sido infiel varias veces, y eso le ha generado inseguridades. A veces es celosa, sobre todo con otras mujeres, y aunque lo hemos ido gestionando, es algo que siempre ha estado ahí.
Desde el principio hubo un chico dentro de su grupo de amigos que nunca me terminó de cuadrar. Siempre tuve la sensación de que él podía querer algo con ella, pero nunca dije nada porque tampoco tenía pruebas y no quería parecer inseguro. Con el tiempo, hubo varias situaciones que me dejaron un poco raro: quedaban a veces y no siempre me lo decía de forma clara, o salía en la conversación después como algo sin importancia. Alguna vez quedaron a solas, y cuando coincidimos los tres noté una energía extraña.
Nada concreto, pero sí una intuición que se fue quedando.
Hace unos días pasó algo que me descolocó. Ella me dijo que quería verme, pero luego surgió un plan con este chico y me comentó que iba a verle un rato porque él estaba pasando por algo. Yo le dije que no pasaba nada, que hiciera su plan y ya nos veríamos.
Al día siguiente, por inseguridad y porque me sentía raro, hice algo que no debería haber hecho: miré su móvil. Sé que está mal, pero en ese momento lo hice.
Ahí encontré una conversación con una amiga donde mi novia contaba que la noche anterior había salido con este chico, que cree que él gusta de ella, y que a ella le habían entrado ganas de besarlo. También decía que no lo hizo porque tiene pareja, que me ama y no quiere hacerme daño, pero que estaba confundida y no sabía cómo gestionar ese sentimiento, incluso a nivel de si era algo normal o no.
La amiga le respondía en una línea bastante abierta, como quitándole importancia a la monogamia y animándola a hablarlo o explorarlo.
Después de ver eso, ese mismo fin de semana nosotros tuvimos conversaciones bastante profundas sobre la relación, sobre el futuro, temas importantes que llevábamos tiempo arrastrando. Fue bien, de hecho muy bien. Ella se mostró implicada, hizo autocrítica en cosas que yo le dije, me dijo que me ama, que está feliz, que siente que hemos reforzado la relación. Incluso en un momento le pregunté si había algo más que quisiera hablar o si quedaba algo en el aire, y me dijo que no, que estaba todo dicho.
Pero claro, no me mencionó nada de lo que había pasado la noche anterior ni de cómo se sentía respecto a ese chico.
Ahora mismo estoy bastante confundido. Por un lado, veo que no cruzó ninguna línea y que sigue apostando por la relación. Por otro, sé que sintió atracción por otra persona y que no me lo ha contado. También me genera inseguridad la influencia de esa amiga, porque tengo la sensación de que no le caigo especialmente bien y que su forma de ver las cosas no ayuda precisamente a proteger la relación.
No sé muy bien cómo interpretar todo esto. No sé si es algo relativamente normal que puede pasar en una relación larga, o si es una señal de que algo se está empezando a romper. Tampoco sé si debería confiar con normalidad o estar más alerta, ni cómo abordar el tema sin decir que miré su móvil.
La sensación que tengo ahora mismo es de bastante inseguridad y de no saber muy bien en qué punto real estamos, más allá de lo que hablamos ese fin de semana.
