Buenos días chicas… gracias por leerme. Intentaré ser breve.
Mi pareja ronda la cuarentena y yo los treinta y pocos. Ya no somos unos niños! Ambos trabajamos, aunque el está MUCHO MEJOR que yo, en cuanto a estabilidad, sueldo y tiempo libre.
Ya sabía que sería raro cuando yo apostase por comprarme una vivienda A SOLAS. Ambos teníamos viviendas de alquiler, el optó por vivir en una casa «prestada que no tiene gastos – o mínimos» y yo opté por comprarme una vivienda, que al final se me fue de las manos… una casita. La cual está más céntrica y es más eficiente en cuanto a energía y gastos. Menos para mi… claro, que la pago! JEJE… JEJE
¿Cómo se habla de economía en pareja? Lo intento de corazón pero no me sale ni el tema, ni las cuentas.
Pasamos la mayor parte del tiempo juntos, vive conmigo y se plantea quedarse. Al principio todo muy GUACHI pero desde que me han dado las llaves de mi casa me he encontrado con que tengo que amueblar… y claro reponer todo. ¡Absolutamente todo! … es que, hasta me supone un gasto las cestas para hacer la colada… en esto estoy ahora. Me he quedado a dos velas!

Y, he empezado a sentir cierta frustración. Porque yo estoy pensando en CREAR un hogar y ofrecer lo mejor y mi compañero desde que nos han dado las llaves ¡se ha desatendido de todo! quiero decir, es que ni recoge la taza del desayuno. ¿Qué hago? Y cuando he intentado sacar el tema me dice … «Pero Lia si yo te apoyo en todo». Y yo pienso… joder necesito una tina para lavar la ropa. Y las cenas, los desayunos, la caldera, los platos, los vasos… me están costando dinero.
Ya sé que es mi casa, pero la vamos a usar los dos ¿no? y ofrece bienestar a los dos ¿verdad? y el no paga ningún tipo de alquiler (cuando antes si) ¿verdad? – De verdad tengo que poner yo la lavadora, el dormitorio, el colchón, las sábanas, toallas, las cestas de la colada, el colador de la leche, la cafetera… ¿que vamos a usar los dos?
Entonces ahora me siento en situación de desigualdad… porque no me queda dinero para mi ocio o para pequeñas cosas que me ofrecían comfort como comprar libros o salir más despreocupada.
Silenciosamente cuando me acuesto pienso… joder ¿qué estoy haciendo mal? tengo más gastos que cuando era soltera y podía viajar.
El dice que no tiene gusto estético y que le da igual tener una habitación de segunda mano o no tener cuadros… pero claro, a mi no me da igual. En realidad siento que ha perdido su territorialidad y que le da igual el uso que tenga la casa.
Entonces… que vidorra va a tener ahora mi compañero ¿no? … casita en el centro y sueldo intacto. Es que, no sé.
Mi tribu me dice que «un pasito atrás» y que cada uno en su casa. Que cuando entre por la puerta que valore lo que hay y que haga una oferta equitativa de cuidados, limpieza y gastos de la casa.
¿Por qué se comporta así? ¿De verdad sería mucho esperar que se involucrase con «algo» de la casa?
GRACIAS.