Hola chicas.
Hoy escribo yo, porque quiero compartir mi historia.
Tengo 32 años y nunca había tenido pareja como tal. No me habían tratado bien y aprendí a quererme yo sola, a vivir conmigo misma y a llenarme yo. Me quiero mucho y me costó mucho hacerlo pero lo conseguí. Vivo sola con mi perro, tengo trabajo estable, viajo y tengo una vida plena.
Decidí que no quería un amor sino era algo especial y único que le llenara. Y con esa decisión, y siendo que quizás nunca aparezca, seguí mi vida.
En Diciembre y como si de una película de tratase, conocí a un tío maravilloso. Un tío que me abrió las puertas de su vida y de su casa desde el día uno. Era todo lo que creí que nunca iba a encontrar. Tengo muchas taras y las asumió con total naturalidad, me hacia sentir un mujeron y la mujer más especial del mundo. Bua, yo no podía ser más afortunada.
Pero todo eso fue cambiando, día a día. Detalle a detalle. No sé en qué momento ni como, pero fue pasando. Su actitud cambió y todo eso se ha ido convirtiendo en nada. Cada momento malo, él se venía abajo y me decía que era gilipollas y me adoraba y mil cosas más y al final, yo cedía.
Me daba cal y arena. Un hombre maravilloso un día, un día un cabrón, hasta que era uno a siete ganando lo malo. Pero yo, me quedaba.
Yo le di todo, absolutamente todo. He querido como en mi vida, haciendo mil planes y esfuerzos. Y recibiendo en principio todo, y después migajas.
Hasta hoy. Ayer me dijo que no podía quedar porque estaba muerto y necesitaba sofá y cama, y prefería estar solo y que no fuera. La vida hizo que tuviera un accidente con el coche. Le llamé a su casa y no estaba, al móvil apagado. Ilocalizado 4 horas en total. Cuando lo ve, en lugar de sentirse mal, me dice que no le monte el pollo que no me tiene que dar parte de su vida.
Es decir, me mientes, tengo un accidente y estoy en el hospital y lo primero que haces es eso. Muy bien. Le digo las cuatro verdades y no sé nada más de él. No me contesta no me llama no nada.
¿Y sabéis que? Que me alegro mucho de éste accidente porque la vida me ha hecho poner fin a una historia que me hacía más daño que otra cosa.
Y no me arrepiento de haberlo dado todo porque todo es lo que tengo. No me arrepiento de nada. Porque yo he sido sincera y honesta, el problema es que él no. Y estar en casa dolorida y lisiada me ha hecho ver que igual un día me quiso pero ya no, y es un cobarde.
Y yo soy un mujeron, por dar todo y por querer, porque no le necesito y le quería en mi vida, porque he sido para él su apoyo y su desahogo y porque hoy, me he dado cuenta, de que mi amor se queda para mi de nuevo, porque igual no me merezco lo que busco pero no quiero menos.
Y sé que igual ya no encuentro lo que busco pero, de nuevo, me da igual. Menos nunca. Todo o nada, porque yo soy todo.
Que nadie se conforme con migajas, nadie. Y las que quieren de verdad con todo, son unas VALIENTES.