El hijo de mi marido tiene 11 años y este Halloween ha decidido que quiere disfrazarse de monja asesina. A mí me parece de muy mal gusto sinceramente. Entiendo que ahora las pelis de terror están de moda pero me da rabia que nadie le diga que no a nada. Su madre lo ve súper gracioso y mi marido dice que no pasa nada, es solo un disfraz.
Pues a mí sí me pasa.
Soy de las que piensan que no todo vale y que hay límites, sobre todo cuando se trata de reírse de símbolos religiosos, y más desde tan pequeños. Me parece algo muy sangriento, todavía es un niño! no puede ir de fantasma o de calabaza?
obviamente me desahogo por aquí porque sé que no es mi hijo y no debo meterme, eso lo tengo claro.
