En primer lugar, no publiquéis esto en facebook por favor y gracias.
Hola a tod@s los que me lean.
Hace cosa de dos semanas empecé a ir a un psiquiatra que me recomendaron por asuntos que no tienen nada que ver con lo que estoy a punto de contar. Solo llevo dos sesiones pero algo pasó en la segunda, algo desagradable para mí. En la primera sesión le dije que cuando salí del armario (soy bisexual) me tuve que ir de casa un tiempo haciendo referencia a cómo afectó eso a la relación que tengo con mi madre, pero en la segunda sesión empezó a preguntarme cosas como ‘¿empezaste con tocamientos o masturbación?, ¿en qué momento o cómo cambiaron tus fantasías sexuales de hombres a mujeres?, la relación que has tenido con tus padres – divorciados – puede haber «afectado» a tu sexualidad’. Obviamente me quedé de piedra porque no entendía que estaba pasando. Le dije que no quería hablar del tema porque aunque ya hace 5 años que le dije a mi madre ‘lo que me gusta’ para mí sigue siendo un tema incómodo por cómo me han criado (aunque mi madre es más abierta de mente ahora). Le dije que parase y obviamente paró, pero hacia el final de la sesión me dijo que si para mí el amor y el sexo no van relacionados; le dije que no porque yo lo pienso así y que tengo vida sexual pero no tengo porqué hablar del tema.
Además de esto, hacia el final de la sesión – terrible por la confusión inicial – me preguntó de buenas maneras si yo me había sentido atacada. Obviamente si.
Cuento esto porque en serio que no sé si volver o no volver. En la primera sesión las cosas fueron bastante bien, parecía que podía confiar en él y que era un hombre que no hace juicios rápidos… pero ahora mismo no sé qué pensar.
Gracias por vuestro tiempo.