Estáis haciendo de un grano de arena una montaña enorme….
El gato no tiene pinta de ser agresivo y estaba en su propia puerta. Seguramente se asustó o se quiso defender, es normal.
Por otra parte, el niño el pobre no estaba haciendo nada malo tampoco, solo querría jugar y la autora tampoco es que haya descuidado a su hijo, que no se puede estar pendiente de un niño cada milisegundo.
Ha sido un encuentro desafortunado pero no creo que nadie haya hecho nada malo aquí. Ni el niño, ni la madre, ni el gato que estaba en su puerta ni la vecina.
Intenta explicarle a tu hijo que tenga algo de cuidado al acercarse a los animales si no están los dueños, pero que no les vaya a coger miedo. Espero que mejore y que solo se quede en un mal trago.