Mis amigas me dicen que no me puedo meter en este tipo de cosas, pero es que yo no puedo evitar pensar en el futuro de mi hija. Ahora tiene 22 años y nos ha presentado hace medio año a su novio con el que lleva desde los 21. Tanto a su padre como a mí nos parece buena gente, es correcto y educado y se nota que quiere a mi hija, pero el problema es que no tiene ningún tipo de visión de futuro.
Mi hija está estudiando ingeniería informática y tiene grandes planes para cuando acabe la carrera, en cambio él está trabajando en una fábrica por un sueldo mínimo y cuando le preguntamos qué pretendía hacer en un futuro, nos contestó que donde estaba, estaba bien y que no quería cambiar.
Eso fue un jarro de agua fría, porque yo entiendo que por circunstancias te pongas a trabajar en lo primero que encuentres, pero que te sientas cómodo y eso te baste y no quieras superarte a ti mismo, eso no lo concibo. El chico tiene capacidad para hacer mucho más que eso, pero me parece un comodón que no se para a pensar en lo diferente que podría ser el futuro, tanto suyo como de ambos, si se decidiera a salir de su zona de confort.
