Tengo 22 años y mi pareja también. Somos muy jóvenes y siempre hemos tenido la ilusión de independizarnos juntos. Los dos tenemos contratos indefinidos, pero mientras yo cobro 800€, él gana prácticamente el doble. Para mí, hasta ahora, mudarnos era un plan de futuro; para él, una urgencia. La convivencia con su madre (viuda desde hace 4 años) es insostenible, y aunque conmigo casi ni cruza palabra, tengo claro que él necesita salir de esa casa cuanto antes.
El problema llegó cuando hablamos de dinero. Yo pensaba que, con la diferencia de sueldos, buscaríamos una forma proporcional de repartir gastos. Pero él me dijo que yo debía pagar el alquiler (unos 500€) y que él se encargaría de lo demás: facturas, internet, comida. Según él, así se equilibra.
Pero para mí es inviable. Con 800€ al mes, pagar 500€ de alquiler significa quedarme con 300€ para sobrevivir. Incluso con la ayuda del alquiler (que no es segura) sigo viéndolo imposible. Se lo expliqué y su respuesta fue que intente presionar a mi jefa para que me suba de horas… pero mi empresa no está bien económicamente y sé que no va a ocurrir.
Y lo que más me descolocó: me dijo que cuando nos casemos abriremos una cuenta conjunta y ya todo será distinto. Pero… ¿y mientras tanto? ¿Qué hago yo hasta que llegue ese “algún día”?
Lo quiero y quiero vivir con él, pero no quiero hipotecar mi vida ni ahogarme cada mes solo por no parecer egoísta. Tengo 22 años, soy consciente de que la independencia cuesta y que no siempre es fácil, pero también creo que hay que ser realistas.
Chicas, ¿qué haríais en mi lugar? ¿Soy yo la que está exagerando o simplemente estoy viendo las cosas con los pies en la tierra?
