Hola de nuevo!
Ya escribí en otro post lo afortunada que me sentía con mi compañero sexual actual. Pues bien, os sigo contando porque han pasado más cosas.
Como conté anteriormente, me ha apoyado mucho no solamente con mi discapacidad sino también con mis problemas psicológicos (ansiedad e hipocondría, que siempre han hecho que lo pase fatal con el sexo por las ETS y tal).
Bueno, pues estábamos en la cama y estábamos muy bien. Pero mi ansiedad dijo «cucú,estoy aquí» y en un momento dado, sentí como amenazante un gesto suyo que no lo es en absoluto (creer que te puedes quedar embarazada por ciencia infusa, por resumir).
Pues al decirle que necesitaba parar, que me estaba dando un poco de ansiedad, lógicamente paró y se paró a escuchar lo que me pasaba. Total, que se lo dije («que al hacer tú no sé qué, me ha dado miedo embarazarme»). Él ya ha estado presente en momentos de ansiedad. Cuando he llorado por ansiedad, ha estado siempre ahí para escucharme y para ayudarme a calmarme. Pero ese día descubrí hasta qué punto conectabamos a nivel emocional.
Resulta que al decirle que me había dado algo de ansiedad eso, aunque racionalmente sabía que no era posible, me pidió perdón. Era absurdo, porque realmente no me había hecho nada, no había razones para disculparse. Y pocos segundos después, empezó a llorar. Se frotaba los ojos porque se le caían las lágrimas. Y me dice con un hilito de voz:
– Es que joder… No quiero hacerte daño, quiero que estés bien…

Mi cabeza ahí hizo «click». Fue verle así y decir «esto es real, no estoy sola, si pasa algo es real que él estará a mi lado». Ya sé que cuando el test de embarazo lo dejó todo para venir, lo cual ya eran más que palabras, pero ver que le provocaba congoja y lagrimones hacerme daño… Bueno, ni siquiera hacerme daño, sino la posibilidad remota de hacerme daño…
Y cuando ya nos habíamos abrazado y calmado, me dio un beso larguísimo y maravilloso.
Seguro que hoy muchas siguen sin entender que me sienta afortunada por tenerlo en mi vida, pero insisto: en un mundo lleno de gente que me ha discriminado y rechazado por quien soy y lleno de tíos que se quitan el condón y si te he visto no me acuerdo, creo que tengo una enorme suerte teniendo a este chico en mi cama y en mi vida.
Y no, seguimos sin ser pareja. Él estuvo en una relación larga que acabó en cuernos y aún no está preparado.