¡Qué desastre!, para una vez que me encargo de algo y todo salió mal. Acompañé a mi mejor amiga a la ecografía donde les rebelarían el sexo del bebé, pero ellos querían que fuera sorpresa, así que la ecógrafo me lo dijo a mí en secreto, para que organizara el Baby shower. Ella estaba deseando tener una niña, era su obsesión y me quedé muerta cuando el hombre me dijo que era un niño. Sabía que se iba a quedar chof cuando lo descubriera, pero ya no había nada que hacer, así que me fui a encargar una tarta que revelara el sexo del bebé cuando nos la comiéramos hacia el final de la fiesta.
Por fuera era Blanca, y hasta que no la cortaba y sacabas un trozo, no veías el color del interior, que debía ser azul.
Cuando fuimos a comernos la tarta, ella y su marido cortaron un trozo y del grito que metió mi amiga y los saltos que empezó a dar me quedé sorprendida. Cuando me acerqué, vi que la tarta por dentro era rosa. Ella estaba emocionadísima y lloraba, y yo no sabía cómo pararla, porque ni me escuchaban. Al final tuve que meter un grito y decirle que era un error, que era un niño y que se habían equivocado. Vaya putada, su cara era un poema, yo me sentía fatal y las invitadas cuchicheaban.
Estoy segura de que yo se lo dije bien a la de la tienda, pero eso ya da igual, el daño ya está hecho. No sé si reclamar o dejarlo estar, pero es que así por lo menos demostraría que no fue fallo mío,. Obviamente sé que mi amiga en unos días superará el palo y estará feliz por tener un niño pero ahora mismo es una faena.