Hola bonitas. Mi novio y yo no vivimos en la misma ciudad. Este finde viene a verme, estábamos hablando y he aprovechado que me ha enseñado unos donuts que se había comprado para decirle que yo tenía sorpresa para el finde (me refería a un postre).
Él me ha dicho que si la sorpresa era lencería, y como es algo que de vez me comenta, pues lo hemos estado hablando. Yo es cierto que tengo lencería sexy pero me da pereza ponérmela, siento que tendría que programar un polvo para hacerlo y me corta el rollo parar para ponerme algo que me va a durar 5 min.
Él me ha estado insistiendo y me parece lícito, lo haría por él porque sé que es algo que le pondría más. Él tema ha venido cuando le he dicho que él que hace o haría para ponerme más. Ya ha cambiado el tono de la conversación, no me contestaba, le he insistido y me dice <hago lo que puedo> y ha sido como en serio? qué me estás contando? Él sabe que últimamente no se lo curra tanto como le gustaría. Pues ha empezado a decirme que me gusta el conflicto, que solo ha comentado lo de la lencería y he aprovechado para darle la vuelta a todo y gilipolleces varias.
Total, que me he pillado un rebote del quince por la actitud de gilipollas y le he dicho que no venga.