Hola, he descubierto este rinconcito hace poco más de un mes, y ya soy asidua. Comencemos por el principio, toda mi corta vida (20 años) he estado tremendamente acomplejada por mi cuerpo, por así decirlo siempre fui una niña fondona, y luego me desarrolle antes que mis amigas (pero fondona seguia siendo). En mi adolescencia decidí comer más sano y hacer más actividad física así perdí 15 kilos, ahora unos 6 años más tarde me mantengo en un peso en el que empiezo a quererme, pero sigo sin encajar en los pantalones. Bueno, mis complejos unidos a mi personalidad (tímida, introvertida, vergonzosa y con pánico al rechazo, al que dirán o que me hagan daño) han provocado que me haya pasado estos 20 años escondida de la gente, sobre todo de los chicos. Siempre he dado por sentado que no atraigo a nadie físicamente, que si alguien se fijaba en mi sería por mi personalidad. Pues bien, primer año de carrera, según las películas debería cambiar mi vida, empezar a vivir aventuras, conocer gente nueva y romper el cascaron. Pues no. Las películas nos tienen engañadas.
Tras superar la decepción, me fije en un chico, con el que empece a tontear por whatsapp, pero parecía que la cosa no iba a pasar de eso. Tres años tonteando con este chico, hablando de nuestros respectivos sueños, las noticias del periódico, de política… es como so nunca se nos agotaran los temas de conversación. Bueno, resumiendo, tras este tira y afloja empezamos a quedar para enrollarnos este último mes (apunte: nunca he tenido una relación, lo mio eran y son, hoy salgo y sin saber bien como 1 de cada 100 veces pillo). El problema radica aquí, cuando el me dice de ir a su casa o algo por el estilo me pongo mala del miedo que me da, pero cuando me enfrasco en mi mundo desearía ir a su casa. Por ahora he declinado su oferta de ir a su a casa, y no ha pasado de mi por eso, es más se ha interesado por la razón, intentando que confiara en él para que le contara cual era la razón de mi negativa.
Es un poco mayor que yo y hay química y atracción por ambos lados (si paso de el, me habla o me busca). Pero lo que me preocupa realmente es decirle quien soy en realidad, una chica asustada que quiere que la guíe, la enseñe a hacer, y que pase de mi. No hay un factor sentimental demasiado fuerte, me esfuerzo mucho en que no lo haya, pero una vez más ese miedo al rechazo me paraliza. No tengo mucho sexapiel y voy ganando confianza poco a poco. Se que en la vida no hay garantías, pero esperaba que alguien me pudiese dar su opinión, consejo, historia propia de como se decidió a dar el paso a atreverse o simplemente decirme que estoy loca y que veo unicornios donde no los hay.