Mi marido está enfadado conmigo porque se nos ha roto el coche y le he dado la sorpresa de que tenía el dinero guardado para alguna emergencia. No entiendo nada, en lugar de alegrarse, porque no es un problema arreglarlo, se enfada porque dice que se lo he escondido, y eso es porque no confío en él.
Lo que pasa es que eres una persona muy caprichosa y yo soy una hormiguita y no me gusta verme con la soga al cuello. Necesito saber que tenemos un colchón para salir de los apuros y si se lo digo, dejamos de tenerlo porque lo gasta en caprichos que tiene, que para mí no son prioritarios.
No sé si alguien se siente identificada con esta situación, pero ¿tengo yo que renunciar a ser como soy y vivir tranquila para que él no se enfade? No tiene ninguna lógica, si alguno de los dos debiera cambiar, sería él y yo no le exijo que lo haga.
