Reproducimos un testimonio que nos llega a [email protected]
Mi padre está ingresado desde hace casi tres semanas. Entró por una cosa que parecía sencilla y se ha complicado todo. Yo paso las tardes en el hospital con mi madre, llego a casa reventada, duermo poco, y los findes los hago enteros allí con ella para que descanse.
En medio de todo esto teníamos un viaje reservado mi pareja y yo, una semana fuera que cogimos hace cuatro meses con mucha ilusión. La salida es el sábado que viene. Vuelo, hotel, todo pagado. Y obviamente desde que mi padre entró al hospital yo doy por hecho que no vamos a ir, ni se me había ocurrido planteármelo, mi cabeza no está para playa con mi padre conectado a una vía.
Anoche cenando en casa, mi pareja saca el tema. Que ha estado mirando el seguro de cancelación. Que no nos cubre y si cancelamos perdemos el dinero entero. Yo le digo que ya, que evidentemente, que es una pena pero que no vamos a ir, que vamos a comer las pérdidas. Y él me suelta que igual podríamos ir igual.
Lo miré pensando que estaba bromeando. Pues no. Me empezó a explicar que mi padre está estable dentro de la gravedad, que los médicos no esperan ningún cambio en los próximos días, que mi madre tiene a mis hermanos, que yo necesito desconectar, que tirar el dinero no le parece sensato cuando llevamos meses ahorrando para esto.
le dije que ni de coña, que cómo se le ocurría planteármelo siquiera, que mi padre está GRAVE y que aunque no vaya a cambiar nada por mi presencia yo no voy a estar en la playa cuando mi madre está sola en el hospital y mi padre puede empeorar en cualquier momento. Él me dijo que estaba siendo dramática y que el dinero también cuesta ganarlo.
No he dormido pensándolo por la sensación de que estoy descubriendo a la persona con la que vivo en el peor momento posible. Y por la duda de si soy yo la exagerada por no querer ir, o si él es un insensible por planteármelo de esta manera.
Una piensa que conoce a su pareja hasta que pasa algo serio :(
