Hola, compañera. Para empezar, enhorabuena por tu embarazo, no hagas absolutamente ningún caso a aquellas personas que te culpan de haberte quedado en la situación o de haberte quedado embarazada a pesar de la situación. Pienso que todo parece muy fácil desde fuera y que somos todos/as muy de juzgar, muchas veces sin empatizar ni comprender a la otra persona.
Pienso que deberías acudir a terapia para descubrir qué razones de raíz existen dentro de ti como para que hayas aceptado esta situación, pues, sin ser experta en el tema pero sí estudiante de psicología y paciente, he descubierto que muchas de estas situaciones las aguantamos por miedo a perder a la otra persona, sí, pero de base por no querernos lo suficiente y tener un autoconcepto muy pobre y un autoestima casi inexistente. Te lo digo porque yo también aguanté muchas cosas, no sabía poner límites y aceptaba muchas situaciones y muchas injusticias con tal de no quedarme sola/ salir de mi zona de confort/cambiar la situación. Porque sí, sé que da mucho miedo tomar determinadas decisiones, pero debes escuchar a tu cuerpo y tu mente. Por cómo tú misma describes la situación, el hecho de que ni tú ni tu hija tengáis la prioridad por encima de su amiga, y de que él sea capaz de hacerte de lado durante dos semanas o haga planes con la otra persona en lugar de contigo…Todo eso parece indicar de forma bastante contundente que no es alguien con quien vayas a ser feliz. No lo eres ahora y él no está dispuesto a tener sus vacaciones contigo ni te prefiere como acompañante para disfrutar de los planes prefiere a otra persona.
Yo pienso que, por mucho que duela y que la situación se te ponga difícil en cuanto a la niña y tal, cuando te sientas frágil por tu embarazo y todo, cuando te sientas con fuerzas, crees para ti y tu hija un hogar en el que las dos seáis prioridad para ti. Pero, desde luego, sin él. En cuanto a la otra persona, yo no permitiría que estuviera en mi parto ni mucho menos. Es tu cuerpo y también es tu hija, tienes derecho a decidirlo. Que él decida si la ve en su régimen de visitas.
Es mi humilde opinión, pero creo que si vas a terapia tú misma llegarás a tu decisión ideal y, aunque cueste, harás lo mejor para tu hija y para ti.
Un abrazo. Vendrán tiempos mejores, pero sácate de ahí.