Mis padres siempre han sido muy protectores conmigo y especialmente mi madre muy absorbente. Por eso, cuando decidí irme a vivir con mi pareja, sentí un alivio increíble. Después de dos años de alquiler hemos decidido comprarnos una planta baja con un pequeño jardín, porque nuestra idea es tener hijos a corto plazo.
Estábamos los dos súper ilusionados, apenas hace tres meses que nos mudamos y el fin de semana pasado mis padres nos anunciaron que habían dado la entrada para comprar una planta baja a tres puertas de la mía, en la misma urbanización.
Casi me muero allí mismo, y a mi novio le pega un chungo. Nos lo dijeron sonrientes e ilusionados y se llevaron un chasco cuando vieron mi reacción al cabrearme. No se lo esperaban, pero yo tampoco me esperaba que me persiguieran y que siguieran inmiscuyéndose en mi vida.
Según ellos lo han hecho porque el día de mañana cuando tengamos hijos nos vendrá bien que nos echen una mano y será mucho más fácil, pero ¿no creéis que algo así se debe preguntar primero? Mi pareja está muy enfadada y con razón y yo llevo un cabreo que no me aguanto ni a mí misma. Me parece una falta de respeto total hacia nosotros, una forma de seguir controlándome y desde luego nos quitan todo tipo de intimidad.
