Buenas, chicas. Necesitaba hablar de esto con alguien desde hace tiempo, pero resulta que solo puedo hablarlo con una persona que precisamente no parece ser la más indicada: mi ex. Así que allá voy.
Tengo 21 años y tuve un novio con el que duré más de un año. Los dos éramos vírgenes cuando nos conocimos (entendamos la virginidad en esta historia como introducir el pene en la vagina, aunque para algunas no signifique eso, pero es importante para entender el drama). El caso es que empezamos practicando otro tipo de sexo, lo que serían los preliminares, y avanzaban los meses y nos sentíamos súuuper a gusto con eso, sin necesidad de dar el siguiente paso. Pero, como es lógico, más adelante intentamos perder la virginidad juntos, pero fue un drama total que duró unos cuantos meses más.
Al principio, él se ponía súper nervioso y no podía, pero después el problema llegó a ser más mío: no me entraba NADA. Además, y siento ser tan gráfica, los dedos que él me hacía nunca eran por dentro de la vagina, siempre se quedaba en el clítoris porque a mí lo otro hasta me incomodaba.
Siempre intentábamos hacerlo terminábamos parando porque me dolía mucho. El caso es que un buen día y con muucha paciencia, lo conseguimos, pero tontos de nosotros, en vez de darle al tema BIEN, lo tomamos como un reto cumplido y a otra cosa mariposa. Además, con eso yo ya di la noticia a mis mejores amigas de que ya lo había hecho con mi chico después de taaanto tiempo, una alegría para todo mi círculo, vaya. Pero, sin embargo, para cuando lo volvimos a intentar, sucedió igual que siempre, que lo poco que entraba, me dolía. Y esto me lo callé de cara a mi gente.
El resto de los meses de nuestra relación seguimos como al principio, con los “preliminares”, pero, eh, y tan a gusto, que eso por lo menos no nos lo quitaba nadie. También intentábamos hacerlo de vez en cuando, pero sin resultados. Pero estaba el problema de que todo el mundo pensaba que follábamos por todo lo alto, como era lo lógico y suele ser en una relación.
El tema es que mi pareja y yo lo dejamos hace unos meses por otros motivos muy diferentes al sexo, y ahora, con 21 años, soy una virgen reprimida y escondida, a la que le da PÁNICO acostarse con otra persona. Me refiero, los chicos con los que he hablado desde entonces han sabido por una cosa u otra que estuve en una relación de un año y pico; y también intuyen que con 21 años y por mi personalidad, soy de todo menos virgen.

Además, suelen ser chicos que ya conocía o que vienen de alguien que yo conozco, y si me acuesto con ellos obviamente sabrían la verdad, y me da mucho miedo que se lo terminen contando a otras personas. Aparte de que no me sentiría nada cómoda intentando que entrara un pene de una persona con la que no tengo tanta confianza en mi vagina de mierda, porque si no pude con mi chico, con quién coño voy a poder…
En fin chicas, ese es el drama de mi vida. Me siento la impostora más grande del planeta, y llevo taaanto tiempo con la mentira a la espalda, que no soy ni capaz de decirle la verdad a mi hermana o a mi mejor amiga. Sé que esto puede ser un problema mayor de vaginismo o algo por el estilo y que debería ir al ginecólogo, pero os prometo que me da hasta miedo que mi madre quiera entrar conmigo y cuando me pregunten que si he tenido relaciones sexuales, decirle la verdad a ella. Así está el percal, que prefiero que mi madre se piense que soy una diosa sexual.
Hace poco me compré un dildo así normalito para probar por mi cuenta, pero es que tampoco… Estoy desesperadísima. Y de verdad, no es tanto por el tema de que entre un pene en mi vagina o no, es por lo que todo el mundo se piensa de mí y no es verdad, y que el día que me acueste con alguien se sepa que he estado mintiendo a todo el mundo…
En fin, chicas, lo siento por tremendo drama, pero os lo prometo, no sé qué coño hacer y necesito ayuda… Mil gracias por leerme y por vuestras respuestas comprensivas, bombones. Que tengáis una buena noche todas <3