Reproducimos un testimonio que nos llega a [email protected]
MI HERMANO GANA MUCHÍSIMO DINERO, ESTOY FATAL DE PASTA Y NO ME DA NI UN DURO
Vengo aquí a desahogarme un poco. Mi vida se desmorona por momentos y no sé que hacer. Hace un tiempo que estoy divorciada, sin hijos, vivo sola en un apartamento a las afueras de Barcelona. Trabajo como administrativa en una empresa desde hace un año y medio, bueno, más bien trabajaba, porque me han despedido el mes pasado con la excusa de hacer ajustes económicos. Con tan poco tiempo trabajado, os podéis imaginar la indemnización tan triste que he recibido. Tengo algo de paro, pero no da para mucho y pronto se terminará.
Esto no es todo. Tengo más o menos seis meses para dejar el piso. Me echan. La dueña va a vender el edificio y próximamente será carne de reforma para dejar paso a apartamentos turísticos. Sin nómina actual, absolutamente nadie te alquila un piso, es más, incluso teniendo nómina, casi hay que pasar una entrevista para poder alquilar.
Aunque intranquila por como se está poniendo de fea la situación, siempre me ha calmado pensar un poco egoístamente, que tengo un hermano con un puesto muy importante en una conocida empresa textil.
Gana más dinero al año del que yo podría imaginar en diez. Llamadme loca, pero pensaba que si algún día me encontraba en un apuro económico, podría contar con él. Nos llevamos bien, tenemos buena relación y aunque no vivimos en la misma ciudad nos vemos todos los meses para ponernos al día de nuestras vidas. Siempre ha sido un poco tacaño, también hay que decirlo, y aún teniendo más ahorros de los que yo podré llegar a tener nunca, siempre lo hemos pagado todo a medias, desde una cena en un restaurante hasta un café.
La cuestión es que hace unas semanas quedamos, y le conté mi situación con detalle. Y sí, le pedí ayuda. No os penséis que hablaba de que me regalase el dinero, le pedí que me avalase para poder entrar en un alquiler, y que me prestase algo mientras no encontraba otro trabajo. Obviamente, con vuelta. En cuanto lo solté, pude notar en su cara que eso no iba a pasar. Abrió mucho los ojos como sorprendido de que le hiciese esa petición, y lo vi notablemente incómodo.
– Esto…hermana…yo…lo siento pero no quiero meterme ahí. Es tu vida, y tienes que aprender cómo solucionarla, estoy seguro de que no es para tanto y que encontrarás trabajo pronto. No te rayes. NO TE RAYES.
El mensaje fue algo así, de forma muy resumida. Me dijo que no podía prestarme el dinero, que estaba ahora mismo invirtiendo y arriesgando bastante y que le venía muy mal prestarme nada. No sé si soy yo, pero en ese momento ardía de ira por dentro. No puedo entender cómo alguien de la familia puede verte en este tipo de situación y no echarte un cable. Entiendo que no es idílico si se lo pides a alguien que va justo, pero joder, que tengo un hermano podrido de dinero.
No puedo evitar pensar en lo egoísta que está siendo, en que yo en su lugar no dudaría en hacerlo y en qué coño voy a hacer ahora. ¿Estáis de acuerdo conmigo?
