Al principio no me importaba ver algún partido de vez en cuando, pero es que cuando no hay liga, hay amistosos y cuando no la Champions, la Eurocopa o el mundial. Nunca hay un descanso y todos los partidos son importantísimos porque siempre se juegan algo, la cuestión es que en mi casa, entre mi marido y mi hijo, no existe ninguna otra prioridad que no sea el fútbol y me tienen hasta las narices.
No puedo organizar absolutamente nada, porque siempre coincide con un puñetero partido y no conciben la posibilidad de perdérselo. Para colmo cuando le echo la bronca a mi marido me dice que eso es algo que le une a su hijo y que es momento de calidad con él, por lo que encima me siento mal porque soy la única que no lo entiende.
Estoy harta, me parece que un hobby o una diversión no debería ser la prioridad absoluta por encima de cualquier cosa en una familia.
