Reproducimos un testimonio que nos llega a [email protected]
Buenas tardes, llevo tiempo leyendo el foro y me gustaría contar algo que me está pasando y que yo no lo veo normal, pero a lo mejor desde fuera se ve diferente.
Bueno, resulta que mi hermano y su pareja se separaron hace unos meses y tienen un niño de menos de un año. Ellos terminaron medianamente bien y tienen una relación buena/cordial por el bienestar del niño. Tienen custodia compartida hace poco y está una semana con cada uno. La semana que el niño le toca a mi hermano la familia le ayudamos a cuidarlo para que él pueda trabajar, vamos lo típico y normal. He de decir que ella hasta que estuvieron juntos era una más de la familia, había confianza, pero no nos gustó la forma en la que se separaron (me ahorro detalles) y por nuestra parte ya no hay esa confianza, es la madre de nuestro sobrino/nieto y ya está.
Hasta ahí todo bien. El problema viene de que cuando está con el padre, ella no para de preguntarle todo el rato qué comió, cuánto durmió, si hizo caca, y mil cosas más hasta el punto de ser agobiante. Y lo que me parece más fuerte es que cuando el niño está conmigo o con alguien más de la familia también haga ese tipo de preguntas todo el rato. Me parece normal que pregunte por el niño (soy madre y me pongo en su lugar), es su madre, pero mi opinión es que si es la semana del padre tiene que dejar espacio y no agobiar tanto. Mi hermano se lo ha dicho que deje de meterle presión. Yo he optado por no contestarle enseguida y que le pregunte a mi hermano cuando ya el niño esté con él. Ustedes qué haríais???
