Os cuento. Mi madre tiene cinco hermanos: cuatro mujeres y un hombre.Intento explicarlo rápido. La mayor de mis tías no tuvo hijos. Se casó y vivió con su marido durante 40 años; los dos eran profesores de instituto.
El resto de los hermanos sí formaron familias y tuvieron hijos. Una de mis tías —la voy a llamar Lola— era siempre agradable, atenta y muy detallista con sus sobrinos. Una persona buenísima. Nos veíamos todas las semanas, porque vivimos en un pueblo grande. Bueno, pues hace aproximadamente un año falleció. Sufrió Alzheimer, y todo fue rapidísimo: tuvo un deterioro enorme en muy poco tiempo. Casi fue mejor así, porque sufrió menos.
Pero al abrir el testamento ocurrió algo inesperado: dejó todo a mis dos primas, las hijas de mi tío. Al resto, nada. Nada a sus hermanas, nada a sus sobrinos. Nada.Imaginad cómo nos quedamos, porque de verdad que la relación era muy buena. Entiendo que pueda haber preferencias, pero no dejar absolutamente nada al resto fue muy traumático.
Mi hermana y otra de mis tías se quedaron en shock. No es solo el dinero; es el hecho de que tu propia hermana no te deje nada.El marido de una de mis primas incluso nos dijo que era raro, que eso no suele pasar. Empezamos a investigar, cuatro meses después de la apertura del testamento. Y fue horrible. Resulta que existía un testamento anterior, de 2001, en el que lo dejaba todo repartido casi a partes iguales entre todos.
El último testamento se firmó dos años antes de su muerte, cuando ya empezábamos a notar que algo no iba bien: tenía olvidos, hacía comentarios raros… pero como siempre había sido un poco despistada, al principio no le dimos demasiada importancia.se nuevo testamento se firmó en septiembre, en secreto. En enero ya la llevamos al médico, empezaron las pruebas y llegó el diagnóstico.
Curiosamente, el testamento no se firmó en nuestro pueblo, sino en un lugar de vacaciones, donde mis tíos (los padres de mis primas) se la habían llevado unos días. Otra de mis tías fue a esa notaría, y allí le dijeron que recordaban a esa señora, y que había ido acompañada de una pareja… pero no quisieron dar más detalles. Un abogado nos ha dicho que podría haber habido manipulación, pero el gran problema es que no hay pruebas médicas de esas fechas previas a la firma.
De verdad, no os imagináis lo que es esto. Mi tía nunca habría hecho un testamento así estando en pleno uso de sus facultades. Por ejemplo, uno de mis primos, con 44 años, perdió su trabajo porque cerraron la tienda donde llevaba 20 años, y estaba trabajando de repartidor por 900 euros al mes, con familia. Esto pasó antes de la firma del testamento. Mi tía jamás lo habría dejado fuera en una situación asi, os lo juro Y para más ironía, mis primas —las que se han quedado con todo— ya tienen muchísimo dinero: una está casada con un directivo de Telefónica y la otra tiene un estudio de arquitectura con su pareja. Es que no tiene sentido
Sentimos que nos han robado la herencia… y no podemos hacer nada.
