La semana pasada me enteré casi de casualidad de que mis amigas han organizado un viaje y no me han dicho nada. Lo comentaron como si yo estuviera al tanto y cuando les dije que a mí no me habían dicho nada, me contestaron que es porque daban por hecho que no vendría.
Es verdad que en los últimos años no podía juntarme con ellas a muchos de sus planes, porque estaba preparando la oposición, pero es una etapa que ya ha acabado y me ha sentado muy mal que ni siquiera pregunten.
La verdad es que aunque ahora podría ir, creo que prefiero no hacerlo. No sé si me sentiría cómoda sabiendo que no habían contado conmigo y que a lo mejor se han sentido obligadas a añadirme al plan.
