He tenido que tomar una de las más duras decisiones de mi vida. Mi ex pareja y yo llevábamos 8 años y medio juntos. Una relación sana, con respeto, lealtad, muchas risas, confianza y 0 tóxica. ¿El problema? Me sentía desde hace más de un año y pico vacía.
Tenía la constante sensación que estaba a su lado y, aun así, me sentía sola. No recibía ningún apoyo por su parte, si estaba mal por X motivo me hacía sentir como que eran siempre estupideces y tonterías. Me decía, básicamente, que gestionara mis problemas sola (como él hacía, él nunca exteriorizaba sus problemas). ¿Y si quería hablar con él por cosas por las que no me sentía bien sobre el rumbo que tomaba la relación? Me decía que le daba problemas… se ponía a la defensiva y siempre al final yo le daba la razón..(le daba la razón en que yo doy problemas para que la conversación cesara) Al final yo creí que tengo un serio problema. Me decía que la vida era muy sencilla, que él solo quería estar permanentemente bien conmigo y que yo la complicaba pensando. ¿Realmente la complicaba? Solo demandaba su cariño, su cercanía… Me daba la impresión que quedábamos cuando a él le apetecía. Vivíamos a 10 min y solo nos veíamos un par de horas el fin de semana. La mayoría del tiempo él estaba desganado para hacer planes.
Desde que empezamos la relación los tiempos para quedar eran muy marcados por su parte. Si un día le había visto un par de horas y al día siguiente yo le decía «tengo muchas ganas de volver a verte», me contestaba ¿en serio? Si nos vimos ayer ya 3 horas, o, ¿para que vamos a quedar? si ya nos vimos ayer…

A veces al final quedaba pero sé que con desgana y él mismo me lo decía a modo irónico «quedemos para que la señora esté feliz». Al final yo entré en una lucha mental por esforzarme a no ir detrás de él ni demandar esa cercanía. Me obligué a no estar detrás de él y él lo sabía. Lo quería tantísimo que me dolía su pasotismo, pero pensé que así debía ser una relación realmente sana. Esta última temporada ya no me sentía yo misma. Me sentía como que me había estado forzando por ser la persona que mi pareja quería que fuese: alguien que no le diese problemas, que estuviera «callada» por así decirlo, siempre sonriendo y a buenas y no poder mostrar lo que sentía cuando estaba mal porque, sino, él se ponía mal y ya le costaba estar bien conmigo. A parte de esa sensación de dejadez por su parte, sentía que en esta vida solo él era quien rebosaba de inteligencia y nunca sentía que estuviese orgulloso de mi, ni que me valorara profesionalmente.
Le contaba cosas feliz y él mostraba frialdad; él no era alguien que alabara a las personas y así me lo hacía saber. Él siempre se consideraba por encima de todos. No sé si la loca soy yo, si no he sabido cómo comprender el amor, pero básicamente sentí que mi relación fue desgastándose por una lucha mental que yo empecé hace mucho. Finalmente tuve que cortar la relación porque no me estaba sintiendo feliz, no veía un futuro viviendo con alguien a quien básicamente no sentía que le importara lo suficiente. Pero, aún habiendo mostrado esa fortaleza en dar el paso y cortar la relación, siento mucha tristeza porque no se si he hecho lo correcto. Los momentos con él eran realmente buenos. Pero llegué a pensar si no era eso simplemente una relación de amistad más que de pareja, porque a penas me daba besos durante estos dos últimos años. Él, tras cortar, dice que se ha dado cuenta de todo y que cambiará, pero su personalidad es así, es frío… y cambiar… pienso que las personas no cambian.. No sé…siento mucha tristeza y me siento mentalmente abatida.
Creo que debo seguir mi camino y recomponerme mentalmente. ¿Mi relación fue realmente sana? No sé que pensar ya… ni que es el amor…