Buenos días amigxs
Durante años he sido socia de una protectora de animales. Siempre he sido muy de animales y de apoyar causas justas.
La cuestión es que la vida se ha complicado y ahora estoy tiesa. El estrés me ha pasado factura y, mi pelo se ha llenado de canas de golpe.
Los 25 euros de la protectora que hasta hace nada me parecían asumibles ahora se han convertido en el dinero que necesito para irme a la peluquería (que me sale más caro pero esos 25 los necesito).
¿Me siento mal? Un poco.
Pero también pienso: no me puedo dejar a mí por el camino mientras intento salvar a los demás (humanos o peludos).
Sé que es un acto egoísta. Sé que hay mil maneras de seguir ayudando aunque sea compartiendo publicaciones o echando una mano cuando pueda.
Puede que vuelva a ser socia cuando remonte (cruzo los dedos) mientras supongo que solo necesito que me digáis que no soy un monstruo porque me siento fatal.
