No puedo creer lo que me ha pasado. Mi marido es mejicano, el año pasado pasamos un bache importante, habíamos tenido un bebé, estaba agotada y yo me decepcionaba día tras día con su comportamiento y con la poca ayuda que suponía. Estaba desbordada y le dije que necesitaba un tiempo. Ambos acordamos que retomaría un contrato por seis meses en su antigua compañía de cruceros y le tocó la ruta por la Riviera Maya.
Yo sabía que iba a aprovechar para viajar una semana antes y así visitar a sus padres y hermanos. Quedamos en que me llamaría cada semana un par de veces y que veríamos si realmente nos echábamos de menos y teníamos algo por lo que luchar a su vuelta.
Estuve sola 6 meses y una semana con mi niña. Apenas tenía 4 meses cuando se fue y, al principio, sentí un alivio enorme. No obstante, después de varias semanas, anhelaba sus llamadas y cuando lo hacía, realmente las disfrutábamos. A los dos meses tuvimos una conversación seria y decidimos ir a por todas para salvar nuestro matrimonio.
Esperar a que acabara el contrato fue duro, pero nos vino bien para darnos cuenta de lo que nos queríamos y recordar quienes éramos antes de ser padres.
Cuando volvió hace cuatro meses, todo fue perfecto. Desde entonces estábamos bien hasta hace una semana que recibí una llamada en mi móvil cuando estaba en el trabajo. Una chica mexicana me decía que era la exnovia de mi marido, que cuando estuvo en casa se acostaron y que está embarazada de él. Su prima le había conseguido mi teléfono y me llamaba porque mi marido le habia dicho que no quería saber nada de ese bebé.
¡Se me ha venido el mundo encima! Cuando le pregunté al volver a casa con un ataque de histeria increíble, se echó a llorar y me dijo que no sabía cómo decírmelo.
Estoy destrozada, me he ido con mi niña a casa de mi madre para pensar porque ahora estábamos muy bien y no sé si debería perdonarle por el bien de nuestra hija. Yo fui la que decidió poner distancia y eso provocó que me fuera infiel porque no creía que lo fuéramos a arreglar.
No sé qué hacer, porque decida lo que decida, hay un bebé en camino y yo no estoy dispuesta a dejar que forme parte de mi vida.
