Me divorcié hace tres años y desde entonces no levanto cabeza. Me cuesta llegar a final de mes y la verdad es que no voy para más. Cuando no separamos los niños se quedaron a vivir conmigo y mi ex disfruta de fines de semanas alternos con los niños y de la mitad de las vacaciones, además de recogerles dos tardes por semana en el cole y pasar la tarde juntos.
Yo tengo unos turnos malísimos y tengo que hacer malabares para poder encajar todo. El otro día una amiga me habló de un negocio en el que podía entrar pagando 2000 €.
Es una especie de mini franquicia y la verdad es que el negocio se suena muy bien, pero no tengo el dinero. Se lo comenté a mi ex y él me dijo que me podía prestar el dinero, pero le dije que no para no entrar en malos rollos y porque no me atrevía a dejar el trabajo.
Al final en un momento desesperado, al ver que estas Navidades apenas iba a poder pasar tiempo con los niños, le di los 15 días a mi jefe y me decidí a dar el salto como empresaria.
Quedé con mi ex para explicarle la situación y me dijo que no había problema. Esta semana hará la transferencia y me llegará la cuenta como préstamo, pero ahora de pronto me da miedo haberme equivocado. No sé muy bien qué hacer, si aceptar la ayuda y continuar con esta idea o si empezar a buscar trabajo y decirle que no necesito el dinero.
