Estas Navidades he decidido que basta ya.
Mi abuela, mi madre, mi tía y mis primas son las que cada año se matan a cocinar, limpiar, poner la mesa y organizarlo todo.
Los hombres por supuesto, “ayudan” llevando la bandeja del turrón al final de la cena (no vaya a ser que se cansen).
Así que este año he dicho que se acabó.
He propuesto que ninguna mujer haga nada. Ni cocinar, ni organizar, ni poner la mesa. Que a ver qué pasa, que a ver qué cenamos.
Mi madre me miró como si hubiera dicho que íbamos a sacrificar al Niño Jesús en el portal de Belén.
Mi abuela, que tiene 82 años, me dijo que entonces no habrá cena, las primas se rieron y me apoyaron. Poco a poco fueron entrando al experimento y pensamos en tener plan b (pizzas del mercadona por ejemplo) porque damos por hecho que los hombres no van a hacer nada y llegarán como siempre a supuesta mesa puesta. Van a flipar y es lo que pretendo, porque siempre que saco el tema feminismo se burlan y dicen que ellos no son machistas. Es una forma de que vean que si lo son.
No sé en qué va a acabar esto, pero tengo claro que si no se hace el cambio ya, no se hace nunca.
Si queréis, después de Nochebuena vuelvo y os cuento si hemos cenado algo o si hemos tenido que sacar las pizzas.¡¡ MUAJAJAJA
