Chicas estoy destrozada. He suspendido por quinta vez las oposiciones a maestra y ya no sé qué más hacer. Para colmo mis tres mejores amigas las han aprobado y, a pesar de que debería alegrarme por ellas, no lo hago. Me da rabia, habíamos repasado juntas los temas, todas lo sabíamos bien y, para variar, me puse nerviosa y el examen no me salió todo lo bien que debería haberme salido.
Encima mi madre, en lugar de apoyarme y de consolarme o de darme ánimos va y me suelta que cada vez soy más mayor y que voy perdiendo facultades para el estudio. Creo que a mis treinta y dos años soy perfectamente capaz de estudiar…bueno, o eso creía…porque ahora ya no confío en mí misma.
Ella me dice que deje de presentarme a todas las convocatorias y que asuma que tendré que estar toda la vida en bolsa, esperando cada verano cuál será mi nuevo destino. Dice que está harta de ver como cada año me paso encerrada tres meses, sin tener vida y de mal humor y que todo para nada. Según ella esta era mi última oportunidad porque este año me caso y dice que luego vendrán los hijos y que ya no podré. Eso me frustra muchísimo.
Ha llegado un momento en el que su presión me está haciendo replantearme todo mi futuro, pero yo creo que puedo conseguirlo. Necesito saber que yo también soy capaz de esto, pero no sé si me estoy equivocando.
