Reproducimos un testimonio que nos llega a [email protected]
buenas tardes,
Estuve con mi pareja durante doce años, tuvimos un hijo precioso, que es lo que más quiero en este mundo. En general, no fue una mala relación en el día a día, con altibajos, como todo el mundo, hasta que ya se tambaleó todo. Empezaron las mentiras, las llegadas tardías a casa, cada vez más ausencias y distancia, hasta que se destapó todo el pastel: me había sido infiel. Tras pasar un mes separados, lo perdoné, porque se lo curró muchísimo para volver conmigo y así continuamos, más o menos, como antes.
No voy a negar que, a veces, me mortificaba y me lo imaginaba con la otra, pero eso pasó a segundo plano tras nacer nuestro hijo. No podía creeme cuánta felicidad había llegado a nuestras vidas y esperaba que todo fuera maravilloso. Pues no lo fue. A los cuatro años, volvió a las andadas, me volvió a confesar que había estado con dos mujeres más, porque empecé a ver cosas raras otra vez, pero me juró que había sido algo esporádico y ahí marqué el punto y final de la relación, o eso creía yo. La ruptura fue bastante fea, nos insultamos, nos gritamos y nos distanciamos durante mucho tiempo.
Él siempre ha cumplido con su papel de padre, pero hemos involucrado al niño en esto, pues hemos hablado el uno del otro cosas que no debíamos delante de él y sabe, perfectamente, qué sucedió. Durante los siete años posteriores, he tenido dos intentos de relación, que han terminado en fracaso. Los dos han conocido a mi hijo y éste ya me puso una especie de ultimátum, que no quería ver más “tíos” en casa, ya es un hombrecito de 11 años y es bastante maduro para su edad, así que es muy consciente de las cosas. Con respecto a su padre, no sé por qué, hemos dejado que nuestros caminos se vuelvan a unir.
Me promete que ha cambiado y está arrepentido de habérmelo hecho pasar tan mal. Yo le creo, me lo está demostrando y hemos empezado a salir nuevamente. No sabemos cómo contarle esto a las respectivas familias, sobre todo a nuestro hijo, ni a los amigos, pues tengo claro que no lo van a ver con buenos ojos porque lo saben todo. ¿Algún consejo? Nunca parece el momento oportuno de hacerlo y va pasando el tiempo.
